La economía social reclama no perder recursos en la UE y mantener los “valores que la construyeron”
La economía social reclama no perder recursos en la UE y mantener los “valores que la construyeron”
Pedreño se expresó de este modo durante un encuentro informativo organizado por Nueva Economía Fórum, en el que se mostró consciente de que se está produciendo una “situación inédita, no vivida hasta ahora”, en la que se debe reforzar la defensa y la “autonomía estratégica”, pero aclaró que, precisamente, estos retos no se deben afrontar sin tener presente a la economía social.
Señaló que “lo que ocurra” con el próximo marco financiero es una “decisión política” que va a marcar la Europa de los próximos años, que se dilucidará en si se busca la “competitividad exclusivamente” o si se conjuga la “competitividad y la cohesión social”.
“No se puede entender competitividad sin cohesión social”, argumentó Pedreño, quien manifestó que la cohesión social “no es un freno”, sino que justo al contrario “enriquece”. Además, alertó de los riesgos de permitir que cada país utilice de un modo el Fondo Social Europeo, con lo que se podrían producir situaciones en las que la parte social pierda protagonismo.
“Tenemos que trabajar por que Europa no pierda los valores que la han hecho grande”, arengó el presidente de la patronal de economía social en España, antes de trasladar que “Europa es lo que es” porque ha puesto en el centro a las personas.
Asimismo, pidió que, al menos, el 7% del Fondo Social Europeo se destine a la economía social y previno de que, si no se “respeta” esto, “Europa tendrá un problema de futuro”. Al hilo, esgrimió una encuesta de la propia UE, en la que se pone de relieve un gran apoyo de la ciudadanía a los valores de la economía social y que esta debe ser apoyada e impulsada desde los poderes públicos.
DATOS
Pedreño reforzó estos argumentos exponiendo el peso que tiene la economía social en Europa, que está formada por 4,5 millones de empresas, 11,5 millones de empleos, el 6,5% de los puestos de trabajo totales, el 8% del producto interior bruto (PIB) y un billón de euros de facturación.
Solo en España, los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) dimensionan la economía social en 127.000 empresas, 2,5 millones de empleos directos e indirectos y el 11,1% del PIB nacional. En algunos sectores, su presencia es fundamental, pues llega al 70% en el agroalimentario, el 45% de los servicios sociales, el 25% del asegurador y el 10% del industrial, entre otros ejemplos.
Según Pedreño, a todas estas empresas les afecta igual que a las demás el contexto internacional, la incertidumbre y la subida de costes. Lo único que las diferencia es su modo de funcionar internamente, redistribuyendo beneficios, implicando a los empleados en la compañía y, con ello, logrando un mayor compromiso de los trabajadores. Asimismo, con esta receta, defendió que este tejido productivo tiene “más resiliencia” en momentos de crisis, en los que la última opción es la de los despidos o el cierre.
EL MEJOR MOMENTO
En su alocución, el presidente de Cepes subrayó que, pese a todo lo que falta por mejorar en cuanto a reconocimiento, la economía social está viviendo “el mejor momento” de su historia, gracias a los avances legislativos en España y en Europa, iniciados en 2011.
A su juicio, antes “no había conciencia en los representantes institucionales de lo que contribuíamos” ni del modo en que “respondemos a los retos más importantes”, como pueden ser la vivienda o la energía. “Han tenido que ocurrir ciertas cuestiones para que se tome conciencia”, aseveró.
En este sentido, elogió el comportamiento de la economía social en contextos como la pandemia de covid-19 e ironizó con que, sin las cooperativas agroalimentarias y de distribución en aquella crisis, “nos habríamos comido a bocados”. Ese es, a su parecer, el “compromiso permanentemente con la persona”, que también se plasma en la lucha contra la despoblación, ya que en muchos pueblos es la economía social la única que está presente y genera empleos.
Finalmente, Pedreño exhibió la importancia de que la economía social actúe de forma unida para luchar por intereses comunes. “Juntos somos más fuertes. Solos posiblemente somos invisibles, pero juntos somos invencibles”, sentenció.


