El Gobierno reivindica su “coherencia” en migración y denuncia el uso del miedo como “algoritmo rentable” contra la regularización

Fórum Europa en Madrid con la Ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, y Portavoz del Gobierno

El Gobierno reivindica su “coherencia” en migración y denuncia el uso del miedo como “algoritmo rentable” contra la regularización

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MADRID, 5 de marzo. La ministra de inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, revindicó en el Fórum Europa la “coherencia” que tiene el Gobierno en política migratoria y para abordar las crisis globales como las guerras actuales y denunció el uso de los bulos y el miedo como “algoritmo rentable” contra la regularización extraordinaria de extranjeros.

Así lo dijo durante un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum en Madrid, en el que también recordó que quienes soliciten su regularización administrativa podrán trabajar en cualquier sector y lugar de España desde el momento que su solicitud se admita a trámite.

Saiz también destacó que las condiciones para acogerse a la regularización extraordinaria son haber estado en España antes del 1 de enero de 2026, carecer de antecedentes penales y cumplir con los requisitos establecidos en la normativa que desarrolla el proceso. Quienes cumplan estas condiciones podrán acceder a una autorización de residencia y trabajo de un año de vigencia.

Además, recordó que la regularización extraordinaria retoma el mandato de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) de regularización de migrantes estancada desde hace meses en el Parlamento y que está respaldada por más de 700.000 firmas.

Pese a que esa ILP fue apoyada por todos los grupos políticos, menos por Vox, para su toma en consideración, la ministra cargó contra el PP por sus criticas actuales al decreto de regularización y por sus pactos autonómicos con Vox porque considera que es una postura contraria a la del apoyo de la ILP.

Asimismo, además de denunciar el uso de los bulos y el miedo como “algoritmo rentable” contra la regularización, Saiz criticó que los partidos de la derecha hagan una instrumentalización política de la migración y lamentó que el debate sobre la regularización se degrade por consignas fáciles y alarmistas: “Con demasiada frecuencia el debate migratorio se aleja de las personas, hay titulares alarmistas o consignas simplificadoras”.

La ministra también explicó que el anuncio del proceso de regularización produjo un aumento del odio en redes, ya que el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (Oberaxe) detectó el pasado enero, coincidiendo con el anuncio, unos 35.300 mensajes racistas y xenófobos en redes, un 22% más del mes de diciembre.

De los mensajes monitorizados y reportados a las plataformas digitales el 56,7% fueron eliminados por estas. Saiz se opuso a una normalización del discurso de odio contra las personas migrantes y criticó que los partidos como Vox fomenten “campañas de desinformación” y dijo que no se puede “aceptar que el odio sea un peaje obligatorio al usar las redes sociales”

Así pues, Saiz defendió que la regularización no es solo un trámite administrativo, sino una expresión de una política migratoria que coloca los “derechos humanos en el centro” y reconoce como ciudadanos “de pleno derecho” a quienes ya viven como tales en España.

Sobre las positivas de inclusión en general del Gobierno, Saiz mencionó algunos instrumentos que ayudan a la mejora de la vida de las personas como, por ejemplo, el Ingreso Mínimo Vital (IMV) y los esfuerzos del Ejecutivo en combatir la pobreza.

En concreto, Saiz criticó a varias comunidades autónomas de desmantelar sus propios programas de rentas de inserción y de cargar en el IMV el peso de la lucha contra la pobreza en sus territorios.

Finalmente, apeló a “refutar con datos” a quienes “utilizan a los migrantes como un chivo expiatorio ante el bulto de que son ellos quienes colapsan los servicios públicos”, refiriéndose a PP y Vox en sus críticas sobre que los servicios públicos y de Extranjería están colapsados.

Saiz concluyó criticando que el colapso se debe a “aquellos dirigentes que no dimensionan los servicios públicos en relación con la población que tienen que atender”.