El ministro italiano de Administración Pública e Innovación en el Fórum Europa

Al Gobierno italiano le dieron "los siete males" al enterarse de las medidas anticrisis de Angela Merkel

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MADRID, 6 de octubre. El ministro de Administración Pública e Innovación de Italia, Renato Brunetta, aseguró hoy que le dieron "los siete males" al enterarse de la decisión del Gobierno alemán de Angela Merkel de acudir en socorro de la segunda entidad bancaria del país y de garantizar la totalidad de los depósitos sin haberse "coordinado" previamente con sus socios europeos. Brunetta, que hizo estas afirmaciones en el Fórum Europa organizado por Nueva Economía Fórum, insistió en que la salida de la crisis económica actual sólo puede venir de la mano de "más Europa" y no de medidas unilaterales que harán de la Unión una entidad "frágil y débil".

A su juicio, Europa no debe ser el lugar donde cada país esté pendiente de "quien mueve sus fichas primero" para lograr "ventajas" con medidas que luego adoptan todos los demás neutralizando esos beneficios.

El Gobierno italiano sigue apoyando la propuesta del presidente francés, Nicolás Sarkozy, aunque "modificada" porque en la UE, reconoció, "no hay base jurídica para su aplicación".

Esto, sin embargo, no debe ser un obstáculo puesto que tampoco había base jurídica para actuar de manera coordinada ante la "crisis del Cáucaso" y sin embargo se hizo. Esta es una de las cosas positivas de la Unión: "que puede tomar acuerdos que se adelanten a la base jurídica" que más tarde los refrendará.

En ese sentido, el ministro italiano confió en que las reuniones del Eurogrupo de hoy y del Ecofin, mañana, puedan permitir una "solución coordinada" a la crisis financiera que se cierne sobre Europa.

Primero Irlanda y ahora Alemania han tomado decisiones unilaterales sobre las garantías de los depósitos bancarios. Poco antes de la media noche, el gobierno Merkel lanzó una nueva operación de rescate para evitar la quiebra del banco hipotecario Hypo Real Estate (HRE) y el inevitable descalabro de las bolsas que hubiera sucedido a continuación. El paquete de ayudas tiene un valor de 50.000 millones de euros.

Horas antes de fraguarse esta operación de ayuda, la canciller Angela Merkel había dejado ya entrever que el Estado ofrecerá garantías estatales a la totalidad de los depósitos privados cuya suma asciende a unos 568.000 millones de euros.

Con ello, Merkel trata de conjurar el peligro de sufrir una fuga de capitales hacia Irlanda que había tomado esa misma decisión antes, provocando la desbandada de ahorradores en el Reino Unido.

En cuanto a la situación de los bancos en Italia, Brunetta dijo que "por el momento está bajo control", quizá porque las entidades financieras de su país han estado "dormidas" y durante ese tiempo "no han tenido sueños perversos", evitando así "meterse en problemas mayores".

Según indicó, en Italia "no hay pánico" y los ahorradores confían en un porcentaje muy elevado en la solvencia de las entidades bancarias de su país. En todo caso, aseguró, el Ejecutivo de Berlusconi "no va a permitir ataques contra nuestra sistema financiero".

Sobre el plan defendido por el presidente norteamericano George Bush para reflotar el sistema financiero norteamericano, dijo que que no será tan caro como parece porque en realidad se trata de comprar los productos tóxicos en el sistema, que ahora están muy baratos, y revenderlos después cuando la economía vuelva a estar a flote y por tanto serán más caros.

A Italia no le parece mal el cariz intervencionista de las medidas que se están tomando siempre y cuando se trate de actuaciones "coyunturales" que luego permitan que las "reglas del mercado vuelvan a prevalecer".

Además, se declaró un firme defensor del mantenimiento de las reglas de juego en Europa, de manera que se hay alteraciones del Pacto de Estabilidad "que nos mantiene juntos". "No se puede pedir más flexibilidad a cada fluctuación coyuntural", insistió Brunetta.

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