El presidente del CESE pide declarar el problema de la vivienda como "una emergencia" y actuar "en consecuencia"

Nuevo evento en Bruselas con Séamus Boland

El presidente del CESE pide declarar el problema de la vivienda como "una emergencia" y actuar "en consecuencia"

Gracias al mecenazgo de  Airbus   Indra     

BRUSELAS, 13 de octubre. El presidente del Comité Económico y Social Europeo (CESE), Séamus Boland, reclamó en el Fórum Europa en Bruselas a las autoridades europeas que “declaren la vivienda como una emergencia y actúen en consecuencia”, con la gestión burocrática y el respaldo financiero necesario para empezar a ver resultados.

“Me gustaría ver a los Estados miembros, tanto en el ámbito europeo como en el Consejo de Europa, decidir que estamos ante una emergencia. Yo mismo lo consideraría una emergencia”, recalcó Boland en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum en la capital comunitaria.

Durante su intervención, el presidente del CESE expuso que el problema de la vivienda en Europa tiene dos causas. Por un lado, la falta de paquetes de financiación, que dependen tanto del sector bancario como del sector público.

Por otro, una normativa de construcción en muchas partes de Europa que “está matando” la construcción y está haciendo que los permisos de obra tarden más en conseguirse y los proyectos se demoren en completarse. A eso se suma un problema de oferta y demanda de mano de obra en el sector.

Boland apuntó que la existencia de un comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jørgensen, supone “un buen comienzo”, pero admitió que le gustaría que adoptara “un enfoque más radical” para afrontar el problema.

El presidente del CESE informó de que también había compartido esta cuestión con el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, que se mostró empático con la situación, aunque, a juicio de Boland, se necesita algo más que empatía.

“Es una emergencia. Llamémoslo como lo que es. No estamos construyendo casas suficientes en la mayor parte de Europa. No las estamos construyendo rápido y estamos permitiendo que una generación más joven se quede sin la posibilidad de contar, al menos, con una residencia permanente propia, ya sea en propiedad o bajo un régimen de alquiler permanente”, lamentó.

Boland alertó de que el problema de la vivienda no se queda solo en los jóvenes, sino que afecta también a personas mayores, algunas de ellas “víctimas de la crisis financiera que nunca lograron tener una vivienda”, que se adentran ahora “en una etapa de grave pobreza”, con pensiones que no están diseñadas para cubrir sus gastos de vivienda.

El presidente del CESE vaticinó “un problema enorme que se está gestando” y advirtió de que, a medidos de la próxima década, “alcanzará proporciones increíbles”. De ahí, la necesidad de que Bruselas “declare la situación de la vivienda como una emergencia”.