Fórum Europa con Mr. Joachim Nagel, Presidente del BUNDESBANK

El Bundesbank cree que el BCE debe resistir ante las “presiones políticas” y seguir subiendo tipos

Mecenas      

MADRID, 3 de noviembre. El presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, reconoció este jueves en el Fórum Europa que “puede haber algunas críticas o recomendaciones del entorno político” que pueden ejercer “cierta presión” para que el Banco Central Europeo (BCE) frene la subida de tipos de interés, pero aseguró que mientras dure el proceso “no debemos ceder ante estas presiones” porque tienen “un mandato muy claro, la estabilidad a medio plazo”.

Así lo indicó en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum en Madrid, donde destacó que, en este contexto inflacionario, lo que pueden “hacer por la economía” es “hacer lo posible” por bajar la inflación a medio plazo.
 
“Sé que a menudo los políticos se centran en el corto plazo, pero por eso somos una entidad y la política es otra entidad”, destacó Nagel, quien subrayó la necesidad de “dar una señal clara de que nuestro mandato consiste en conseguir una estabilidad de precios y para eso, de momento, hay que subir tipos”.
 
Aunque se negó a concretar de cuánto sería la subida de tipos, indicó que “todavía queda una brecha importante entre el objetivo del 2% y la tasa de inflación del 10,7% en la Eurozona”, por lo que “queda mucho por hacer”.
 
En este sentido, apuntó que se trata de un “desafío importante” para la política monetaria porque se avanza “partido a partido” tomando decisiones “día a día”. “Habrá que esperar a los datos de la reunión de diciembre y tomar una decisión”, explicó.
 
Preguntado por si habría que empezado a subir tipos antes de la primera subida en julio, señaló que sería “injusto” culpar a “quienes no tomaron las decisiones” porque ahora se ve la situación “mucho mejor” que en las reuniones de enero o febrero cuando “no estaba nada claro” y “nadie podría haber previsto esto que ha sucedido”. Nagel destacó una situación “sin precedentes” que los banqueros centrales “no pueden controlar” porque es “completamente diferente” de la situación en Estados Unidos, donde su sistema es también distinto.
 
Asimismo, señaló que está “satisfecho” con llegar a un objetivo del 2%, fruto de una decisión “lo más equilibrada posible” e insistió que no deben modificarlo.
 
Sobre el Instrumento para la Protección de la Transmisión (TPI por sus siglas en inglés), aprobado en el mes de julio, señaló que es un “instrumento de política monetaria” diseñado para “circunstancias excepcionales” con un “mal funcionamiento” o un “desajuste” en los mercados financieros. “Quiero destacar que no es un instrumento para financiar algunos países, y no debe percibirse que, al utilizar ese instrumento, estamos volando la frontera entre la política monetaria y fiscal”, enfatizó Nagel.
 
Para el banquero, que estuvo de acuerdo en la introducción del instrumento, es una solución “intermedia” que funciona de manera “coyuntural” cuando creen que “el proceso de transmisión de política monetaria no está funcionando bien”. Según Nagel, el TPI completa el conjunto de medidas adoptadas en política monetaria en los últimos 10 años que ha creado “un sistema mucho más resiliente” desde la crisis financiera de 2008.
 
En cuanto al tipo neutro, señaló que es un concepto “ambiguo” porque es “demasiado teórico” y “difícil de comunicar” por lo que “no es un tema relevante ni al que haya dedicarle demasiado tiempo”.
 

Evento relacionado: