Fórum Europa. Tribuna Catalunya con doña Isabel Díaz Ayuso, Presidenta de la Comunidad de Madrid

Ayuso cree que no hay una “guerra fiscal entre comunidades”, sino contra el “impuesto masivo” que Sánchez “impone”

BARCELONA, 3 de octubre. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, comentó este lunes en el ‘Fórum Europa. Tribuna Catalunya’ que cree que no hay una “guerra fiscal entre comunidades”, sino contra “el impuesto masivo que Sánchez nos impone una y otra vez y especialmente todas las comunidades socialistas que consideran que tiene que ser el contribuyente con su bolsillo el que lo paga todo”.

“Esto es lo único que está pasando con la batalla fiscal, baja tú los impuestos y deja a la gente vivir en paz”, destacó Ayuso en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, donde se definió como “firme defensora de pagar impuestos”, pero avisó de que cuando “son confiscatorios matan las ganas” y “lo convierten todo en un infierno de problemas”.
 
Ayuso insistió en que no es “una guerra fiscal entre comunidades”, sino “la libre competencia entre comunidades a la hora de ofrecer servicios públicos”. Cuando las cosas “se han puesto complicadas”, continuó, y Andalucía ha demostrado que “se pueden bajar impuestos”, los ciudadanos han dicho en el resto de territorios “que quieren lo mismo”.
 
Sobre el impuesto de solidaridad a las grandes fortunas del Gobierno, Ayuso criticó que lo llamen así para “señalar” a unos ciudadanos “como culpables”, mientras el Ejecutivo tiene “cada vez más dinero en sus bolsillos porque no deja de asfixiar al contribuyente con nuevos impuestos” y “nuevos recargos”.
 
“Quien más tiene más ha de pagar, más ha de pagar, solo faltaba, pero es que ya lo está haciendo, y no digo que no tengan que seguir haciendo esfuerzos, digo que por lo menos no sean maltratados, que al menos sean reconocidos y que sean incentivados para que se queden entre nosotros”, matizó.
 
“El Gobierno, lejos de apretarse el cinturón una sola vez, no ha dejado de crecer en gasto, en déficit, en puestos, en allegados”, lamentó, al tiempo que le acusó de estar “tirando el dinero de todos sin ningún tipo de control”. Además, manifestó que cuando empieza “a insultar a todos, especialmente al líder de la oposición” es porque “sabe que está arrinconado”.
 
RECURRIR
 
Sobre las declaraciones de la ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, en las que le instó a recurrir este plan, Ayuso comentó que “tratar así” a los presidentes autonómicos, con ese “desprecio y con esa altanería” no sé a qué conduce, pero cada vez que el Gobierno la ha retado a ir a los tribunales suele “ganar”.
 
En este sentido, aclaró que ella no va “en contra de”, va “a favor del estado de derecho, de hacer las cosas correctamente” y por tanto, no va “buscando”, va “defendiendo”, como ha tenido que hacer “con la concertada en la comunidad, con el cierre ilegal de la región y a lo mejor también con este impuesto inventado del Patrimonio”.
 
“No son formas de hablar a los presidentes autonómicos, pero creo que este es un ejemplo más de cómo el nerviosismo del Gobierno de Sánchez le lleva a disparar contra todo sin ni siquiera pensar un poco en las consecuencias”, concluyó.
 
EMPRESAS
 
El presidente del Confederación Empresarial Independiente de Madrid (CEIM), Miguel Garrido, destacó en su presentación que Ayuso, durante la pandemia, “antepuso la responsabilidad personal a otras políticas”, mientras que otros gobernantes “anteponían salvar sus responsabilidades”, actuaban “protegiéndose ellos en vez de actuar para el bien general”.
 
Al mismo tiempo, puso en valor las medidas económicas aprobadas por el Gobierno de Ayuso, como el adelanto de la implantación de la deflactación del IRPF, que estaba previsto para 2023, tal y como anunció en el Debate sobre el estado de la Región. En este sentido, Garrido afeó el plan de rebajas fiscales del Ejecutivo central.
 
“Cuando unas autonomías en el uso legítimo de sus competencias aplican unas deducciones, como no les gusta a los que están en el Gobierno, pues deciden por la puerta de atrás impedir esa competencia creando una normativa estatal”, apuntó, al tiempo que avisó de que esto denota “un comportamiento centralista, antidemocrático y autoritario”.
 
“La situación es enormemente complicada para todos”, avisó, pero apostó por tener “confianza” que se debe basar en una alianza de la sociedad civil, “de la sociedad empresarial en este caso”, con las administraciones. Según Garrido, “no tiene sentido” la “actitud hostil” por parte del Gobierno con las empresas. “El camino es el contrario”, concluyó.
 
 

 

 

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