Artur Mas teme que los catalanes sean unos "mandados" si Junts no mejora la financiación pactada por ERC
Artur Mas teme que los catalanes sean unos "mandados" si Junts no mejora la financiación pactada por ERC
Bajo el mecenazgo de
Mas participó en Barcelona en un encuentro informativo organizado por Nueva Economía Fórum, en el que el exmandatario catalán fue presentado por el periodista Josep Antich, director de 'El Nacional.cat'. El expresidente reclamó que Cataluña debe ser "la autoridad fiscal plena" en su territorio, en coordinación con la Hacienda española, para alcanzar un verdadero autogobierno.
El exdirigente catalán valoró el proceso soberanista de la última década afirmando que "ha valido la pena" desde el punto de vista del ejercicio del derecho a decidir, aunque reconoció que "no lo hemos logrado" en cuanto a la independencia. "Cualquier deformación de esta realidad no deja de ser una ilusión óptica o un espejismo", subrayó sobre los resultados del proceso independentista.
CATALANES COMO "MANDADOS"
Mas insistió en que los catalanes seguirán siendo "unos mandados" si no se avanza hacia un modelo que otorgue poderes fiscales reales a la Generalitat. "Hay autogobierno de verdad cuando tú dominas tus ingresos, cuando solo puedes actuar sobre tus gastos", remarcó el expresidente, quien reclamó ir "al corazón de lo que significa un cambio de modelo" en la financiación autonómica catalana.
El exmandatario catalán criticó que el acuerdo presentado entre el PSOE y ERC supone "el mismo modelo evolucionado" y no un cambio de modelo como se había prometido. "Se nos había dicho que íbamos claramente a un cambio de modelo. Un cambio de modelo es un cambio de modelo, no es el mismo modelo evolucionado", sostuvo Mas, quien reconoció que existen "mejoras" pero insuficientes.
Sobre la evolución de los porcentajes de cesión de impuestos, Mas recordó que en el pacto del Estatuto de 2006 se alcanzó el 50% del IRPF y ahora, "veinte años después", se pasa "del 50 al 55%". "Es verdad que hay una evolución, pero siempre la ha habido", indicó el expresidente, quien considera que faltan elementos clave como el blindaje legal del principio de ordinalidad.
El expresidente defendió que debe haber "una gran convocatoria, una gran conferencia de país" donde los poderes reales y la sociedad civil organizada reclamen un autogobierno pleno. "Esto no puede ser de un partido o de dos partidos, tiene que ser de un país", resaltó Mas, quien instó a no dar por cerrada la negociación en el punto actual y seguir reclamando la gestión tributaria catalana.
EXPERIENCIA DE LA CRISIS
Mas recordó su experiencia como presidente durante la crisis económica para ilustrar la falta de autonomía fiscal catalana. "Tenéis que saber qué quiere decir administrar una institución en bancarrota, que no tiene crédito, que no puede pagar las facturas a fin de mes", relató el expresidente sobre la situación que vivió la Generalitat en aquellos años de máxima dificultad financiera.
El exmandatario catalán explicó que durante su presidencia "para poder pagar una puñetera factura la teníamos que enviar a Madrid, al Ministerio de Hacienda" y este decidía "en función de prioridades que no siempre eran ciudadanas, sino políticas" si se pagaba o no. "Cuando tú no eres autónomo de verdad, tú eres un títere en manos de otro", sentenció Mas sobre aquella experiencia.
Sobre el futuro político de Cataluña, el expresidente manifestó que "nos hemos de saber adaptar a la situación nueva" pero también "nos hemos de saber preparar" para escenarios futuros. "Nadie puede afirmar con rotundidad qué es exactamente lo que pasará en los próximos años", señaló Mas, quien defendió que Cataluña debe estar preparada para diferentes evoluciones de la UE.
El expresidente descartó volver a la primera línea política tras rechazar hace unos meses "un ofrecimiento serio y formal para encabezar una candidatura electoral diez años después". "Pudiendo no marcharme, me marché. Diez años después, pudiendo volver, no vuelvo", afirmó Mas, aunque dejó abierta su disposición a "ayudar" si hay "ganas por parte del país" de "enderezar" y elevar las cosas en Cataluña.
