Artur Mas llama a Junts a "combatir" a Aliança Catalana y a no ignorar su amenaza
Artur Mas llama a Junts a "combatir" a Aliança Catalana y a no ignorar su amenaza
Mas participó en Barcelona en un encuentro informativo organizado por Nueva Economía Fórum, en el que el exmandatario catalán fue presentado por el periodista Josep Antich, director de 'El Nacional.cat'.
El expresidente abordó diversos temas de actualidad política catalana, desde el proceso independentista hasta la inmigración, pasando por el acuerdo de financiación entre el PSOE y ERC.
Sobre cómo hacer frente a partidos de ultraderecha como Alianza Catalana, apuntó que en otros países ya se ha tratado de ignorarlos, pero es una "técnica" que no ha frenado su crecimiento. De hecho, resaltó que han llegado a ganar en Holanda y en Francia van primeros en las encuestas.
"LOS HEMOS DE COMBATIR"
Mas insistió en que hay que "combatir" a las formaciones extremistas porque "muchas de las cosas que dicen o que presentan como soluciones no son soluciones operativas, no lo son". Puso como ejemplo a Italia, donde "ya hay una primera ministra, Giorgia Meloni, que viene de un partido más o menos de estas características" y señaló que "de toda la gente que teóricamente tenían que expulsar de Italia, prácticamente no han expulsado a nadie".
El exmandatario catalán defendió que "hay que decírselo, porque si llegan al poder con discursos como estos, luego alguien tiene que recordarles que no son verdad, que dicen mentiras, que no está en sus manos hacerlo o que no saben hacerlo". Mas añadió que "se les debe combatir en este terreno" y también "con un discurso que no se instale en los parámetros clásicos de estos últimos quince o veinte años".
El expresidente criticó que "ha habido pereza, mucha pereza, para abordar determinados temas que son incómodos, pero que en la sociedad, a pie de calle, existen". "Guste o no guste. Y como existen, los partidos tienen que abordarlos con un discurso tan central como puedan, pero sin complejos", afirmó Mas en referencia a cuestiones como la inmigración que capitaliza la ultraderecha en su discurso político.
Sobre la llegada de extranjeros, el expresidente defendió que Cataluña "es un país de inmigración" y no de "gente pura, autóctona, de raza", porque "eso es no conocer este país". Mas recordó que "hace diez años atrás, este mismo país tenía mayoría absoluta en su Parlamento a favor de la independencia", lo que, a su juicio, ilustra que la inmigración no es incompatible con el proyecto soberanista catalán.
"FLUJOS CONTROLADOS"
El exdirigente catalán defendió que "la inmigración debe tener unas corrientes ordenadas y unos flujos controlados, y se tienen que hacer políticas orientadas a dirigir estos flujos". Mas criticó que "nos hemos pasado años y años haciendo promoción de exportaciones, captando inversión extranjera, promoviendo turísticamente el país" pero cuestionó "cuántos esfuerzos hemos hecho para ir a los países de donde vienen las personas de la inmigración" para orientarlas y formarlas.
El expresidente defendió que "una vez la gente ordenadamente está en el país, son personas" y "como son personas, tienen derechos" pero también "tienen deberes". "Las dos cosas: tienen derechos, pero también tienen deberes", subrayó Mas, quien consideró que "al final el tema central es este" y que no se puede cambiar "una realidad de inmigración, que es la que es".
Sobre el proceso independentista, Mas afirmó que "ha valido la pena" desde el punto de vista del ejercicio del derecho a decidir, aunque reconoció que "no lo hemos logrado" en cuanto a la independencia. "Cualquier deformación de esta realidad no deja de ser una ilusión óptica o un espejismo", señaló el expresidente sobre los resultados del proceso soberanista de la última década.
El exmandatario catalán defendió que Cataluña debe "adaptarse" a la situación actual, pero también "prepararse" para escenarios futuros porque "nadie puede afirmar con rotundidad qué es exactamente lo que pasará en los próximos años". Mas rechazó que el proceso haya terminado definitivamente y afirmó que "nos tenemos que preparar para situaciones nuevas" sin quedarse "simplemente de brazos cruzados" pensando que la situación actual "debe seguir existiendo en los próximos años o en las próximas décadas".

