CEPES ve “excelente” su relación con Díaz pero lamenta carencias de la Ley de Economía Social con las cooperativas: “Queremos más”
CEPES ve “excelente” su relación con Díaz pero lamenta carencias de la Ley de Economía Social con las cooperativas: “Queremos más”
Así se manifestó Pedreño en un encuentro informativo organizado por Nueva Economía Fórum, en el que explicó que la relación que mantiene con el Ministerio de Economía Social y su titular, Yolanda Díaz, es “excelente”, tanto a nivel personal como institucional. No obstante, recordó que se acaba de aprobar una nueva Ley de Economía Social, que valoró positivamente, pero de la que dijo también que “todos queremos más”.
“Vamos a seguir trabajando en eso”, apuntó Pedreño, quien inició su relato indicando que la ley recoge las demandas de la economía social en conjunto y de ámbitos concretos como las empresas de inserción, pero no sucede lo mismo con las cooperativas.
En ese terreno, Pedreño lamentó que la norma “se ha dejado” aspectos importantes sobre los que se debe seguir trabajando, ya que, si bien es cierto que muchas competencias están trasferidas a las administraciones territoriales, otras como la parte laboral, la fiscal y la de igualdad pertenecen, en buena medida, al Ejecutivo central.
“El sector cooperativo tiene una ley fiscal de 1990 absolutamente desfasada”, lanzó el presidente de Cepes, quien afirmó también que se debe actualizar mejor el concepto de empresas de carácter social.
En cualquier caso, se congratuló de que, en el debate parlamentario, todos los partidos reconocieran el valor de la economía social, aunque afeó que el “cierto enconamiento” que se produjo entre fuerzas políticas, tanto en el Congreso como en el Senado, haya hecho que no se hayan incorporado a la legislación “cuestiones que podrían haber beneficiado al sector”, en tanto que “había propuestas de unos y de otros que podrían haber sido positivas”.
El presidente de la patronal de economía social también se dolió de que la norma no se aprobara por unanimidad, como sí ocurrió con la primera ley en 2011, lo que facilitó que, pese a que la ley se aprobó con el PSOE en el Gobierno, la estrategia que la desarrollaba se impulsara después con el PP en La Moncloa.


