El director de APTE critica que el Gobierno tenga una política de innovación “disgregada” y sin “rumbo”
El director de APTE critica que el Gobierno tenga una política de innovación “disgregada” y sin “rumbo”
Así lo indicó en este encuentro organizado por Nueva Economía Fórum en Málaga, en el que afirmó que el Ejecutivo no les hace “mucho caso” y que una de sus mayores “frustraciones” como presidente de APTE es no haber convencido al Gobierno de la necesidad de que los organismos intermedios participen en la tarea legislativa relativa a la innovación.
Romera subrayó que el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI) depende del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades mientras que los centros tecnológicos o los clúster depende del Ministerio de Industria y Turismo.
Además, apuntó que ha tenido la oportunidad de reunirse con los dos ministros con competencias en innovación, Diana Morant y Jordi Hereu, y que ninguno de los dos “me ha sabido” responder a la cuestión sobre cuál es su objetivo respecto a la innovación.
A esta cuestión, comentó que las políticas de innovación que “han triunfado” en el mundo son las “públicas”, como en China, Singapur o Estados Unidos, donde el Ejecutivo determina qué quiere hacer respecto a la innovación. Ensalzó el modelo del programa Artemis con el objetivo de llegar a Marte.
En este sentido, destacó que las empresas “no quieren subvenciones, sino contratos” y “ese es el modelo que hay que mirar”. Lamentó que España hace 35 años era el sexto país en i+D absoluta y ahora es el 15º porque aunque “hemos hecho cosas bien, otros han corrido más”, sobre todo, en innovación.
FUTURO DEL MÁLAGA TECHPARK
Romera centró gran parte de su intervención en el Málaga TechPark, el parque tecnológico del que es director general y que suma más de 700 empresas y cerca de 30.000 trabajadores y en el que se encuentran compañías como Google.
La previsión es que el parque vaya a pasar de ser “un polo de innovación más o menos pequeño y un poquito global” a “uno de los grandes polos de innovación global”, en el que se desarrollarán “las tecnologías disruptivas más importantes del mundo”.
En este sentido, destacó que la percepción “es lo que vale” y se está generando una percepción sobre Málaga “espectacular”. Destacó que la tecnología microelectrónica y las tecnologías cuánticas desarrolladas por la Universidad de Málaga serán vectores de este crecimiento. “En las tecnologías más importantes del mundo, somos elementos de valor mundiales”, celebró, animando a seguir desarrollando estos elementos para lograr “otra Málaga”.
FORMACIÓN Y MOVILIDAD
En su aspiración de alcanzar los 50.000 trabajadores, Romera destacó que deben “fomentar la formación” y avisó de que, con la IA, el “modelo tradicional de la gente que se necesita puede cambiar”, pero debe contar con una formación continua y “con ganas” para poder adaptarse a las necesidades.
En este sentido, subrayó que la formación en IA “es lo que realmente se necesita para entender las cosas que están pasando”, aunque se mostró “convencido” de que el perfil que se necesite hoy distinto al que sea necesario “en dos o tres años”.
Además, apuntó que el desarrollo del parque “está muy ligado a políticas de movilidad sostenible”, con el aumento de frecuencias del cercanías y otros tipos de transporte público. Cada día hay 30.000 coches en el parque tecnológico y señaló que “esto no hay quien lo aguante”, por lo que debería reducirse a la mitad.
Sobre si el alto precio de la vivienda puede impactar en la expulsión de talento, Romera negó la cuestión, argumentando que las empresas seguirán viniendo, pero los ciudadanos “vivirán peor” e insistió en la necesidad de mejorar las conexiones con el parque, ya sean en transporte público o privado.
“La gente tiene que ser capaz de vivir a un precio razonable con el alquiler de sus casas y eso en este momento no es posible”, lamentó. Hace 10 años, un 80% de los trabajadores del parque vivían en Málaga y actualmente este porcentaje ha bajado al 60%.

