Ivorra dice que invertir en Defensa “ya no es una opción”, sino "una condición" para que un país conserve su soberanía
Ivorra dice que invertir en Defensa “ya no es una opción”, sino "una condición" para que un país conserve su soberanía
Así lo destacó Miguel Ivorra en el encuentro informativo organizado por Nueva Economía Fórum en Madrid, donde analizó la evolución de la inversión del Ministerio de Defensa. Ivorra señaló que el contexto geopolítico actual se está transformando rápidamente “y de una forma imprevisible”.
“Vivimos en un entorno que está marcado por la incertidumbre, la fragmentación y el regreso de los conflictos de alta intensidad” y, en este contexto, subrayó, “invertir en defensa y mantener una industria capaz de producir capacidades avanzadas ya no es una opción”, sino una condición para que un país conserve su soberanía y la libertad de decidir su propio destino.
La preservación de la paz y el refuerzo de la autonomía estratégica o la consolidación de la autonomía estratégica comunitaria exigen, según Ivorra, “cimentarse sobre bases industriales soberanas, tecnológicamente competitivas, financieramente sostenibles y respaldadas por una sólida legitimidad social e institucional”.
Actualmente, recalcó, vivimos “una transformación profunda del entorno de seguridad”, ya que “la guerra ha regresado, desgraciadamente, al continente europeo”, por la agresión rusa a Ucrania. Además, dijo, “las amenazas híbridas combinan instrumentos militares, económicos, tecnológicos e informativos”, mientras que el ciberespacio y el espacio se han convertido en “dominios operativos”.
Asimismo, señaló el auge de las tecnologías disruptivas, como “la inteligencia artificial, los sistemas no tripulados, la computación cuántica, los nuevos materiales o la fabricación avanzada”, que, en su opinión, “están modificando la naturaleza misma de la defensa”.
Es en este escenario, sentenció, donde “la autonomía estratégica en el marco de la industria de defensa deja de ser un concepto abstracto”, y pasa a medirse “en capacidades disponibles, cadenas de suministro resilientes, propiedad intelectual, instalaciones productivas y escalables, tecnologías críticas y, sobre todo, en personas capaces de diseñarlas, desarrollarlas, integrarlas y mantenerlas”.
Cuando se habla de la necesidad de que la Unión Europea avance hacia su autonomía estratégica, Ivorra dijo que se trata de “la capacidad de un Estado o bloque de naciones para decidir, desarrollar, proteger y controlar las tecnologías críticas, los activos industriales y los procesos de decisión necesarios para su prosperidad y seguridad”, sin depender de terceros países.




