18 aniversario

Ricardo Maduro

Presidente de Honduras
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Ricardo Maduro, nació el 20 de abril de 1946, es Licenciado en Economía de la Universidad de Stanford, California, Estados Unidos de América, donde se graduó en 1969. Tiene tres hijas de su primer matrimonio: Carolina, Cecilia y Lorena, y cuatro nietos. Está casado con la ciudadana española Aguas Ocaña de Maduro.

A finales de los años cuarenta Osmond Levy Maduro, padre del actual Presidente y miembro de una destacada familia de empresarios panameños, junto a su esposa María Cristina Joest Midence de nacionalidad hondureña , se establecieron definitivamente con su familia en Tegucigalpa, donde Ricardo Maduro realizó sus estudios primarios. Luego fue enviado a Estados Unidos para cursar los estudios secundarios, concretamente en el Estado de Pennsilvania, donde éste prolongó su estancia hasta obtener su licenciatura a la que añadió una formación de post grado en ingeniería.

 

Ricardo Maduro ha tenido una larga trayectoria empresarial que inició como Gerente General de Xerox de Honduras. Desde 1976 se desempeña como Director Ejecutivo de ?Inversiones La Paz?, posición desde la cual ha fundado, organizado y promovido de manera individual y colectiva varias empresas, entre las cuales se encuentran: Aquacultivos de Honduras; Granjas Marinas San Bernardo; Jestereo; Comercial Ultramotor; Automundo, Fuji de Honduras; Banco de la Producción; Supermercados Todos; Centro Comercial Multiplazas y el Hotel Camino Real Intercontinental.

La Cámara de Comercio Hondureña-Americana, Hamcham, le otorgó el premio como ?Empresario del Año? en 1983 y Diario El Heraldo le concedió el galardón de ?Hombre del Año? en 1991. La institución Gerentes y Empresarios Asociados de Honduras, Gemah, le honró en 1997 con el Premio ?Boris Goldstein?, como el empresario más sobresaliente del año.

Maduro arrancó una ascendente carrera política en 1984 durante la administración del liberal Roberto Suazo Córdova, primer presidente democrático de Honduras, tras una década de regímenes militares, en las filas del entonces opositor Partido Nacional de Honduras. El empresario rompió con la fundación del Movimiento Interno Nacionalista Unidad y Cambio con el propósito declarado de renovar la estructura de una formación que durante muchos años había abrazado actitudes de la derecha reaccionaria.

La corriente de Maduro pronto se afianzó en el Partido Nacional y postuló a uno de los suyos, el técnico agrónomo y ex ministro Rafael Leonardo Callejas Romero para contestar a los liberales. El empresario dirigió las campañas presidenciales de Callejas de noviembre 1985 y noviembre de 1989; en la primera convocatoria resultó vencedor José Azcona Hoyo pero en la segunda Callejas se impuso a Carlos Roberto Flores Facussé, de manera que el 27 de enero de 1990, tomó posesión de la Presidencia de la República.

Callejas Romero retribuyó a su eficiente colaborador nombrándole Presidente del Banco Central de Honduras, BCH, y coordinador del Gabinete Económico. Defensor del libre mercado y de las desregulaciones gratas al modelo neoliberal, Maduro fue el encargado de diseñar y luego supervisar las medidas cambiarias y fiscales.

Cuatro años después el Partido Nacional postula a Alba Nora Gúnera de Melgar, alcaldesa de Tegucigalpa, frente al liberal Carlos Roberto Flores Facussé que se tomaba la revancha de su derrota en 1989.

En 1993 Maduro tuvo que renunciar a su propósito de conquistar el mandato de diputado nacional a petición de Callejas, que quería mantenerle al frente del Banco Central de Honduras, BCH, aunque el Presidente no puso impedimento a su inscripción en los comicios al Parlamento Centroamericano, Parlacen, donde si obtuvo el escaño. Tras el cambio de gobierno en enero de 1994, regresó a sus negocios empresariales y dentro del Partido Nacional se desempeñó como primer vocal de su supremo órgano; el Comité Central.

El 4 de agosto de 1999 anunció su decisión de presentarse a las primarias del Partido Nacional. Las encuestas rápidamente le colocaron con amplia diferencia a la cabeza de los presidenciables, reflejo de una popularidad y una respetabilidad generales que en parte se relacionaban con la tragedia personal que le había tocado vivir dos años atrás, el 23 de abril de 1997 cuando su hijo Ricardo Ernesto, de 25 años, joven y talentoso empresario encargado de los negocios de su padre en la ciudad de San Pedro Sula, fue últimado por unos delincuentes durante un intento de secuestro.

El país entero se solidarizo con Maduro, el cual había implorado a los secuestradores el respeto de la vida de su hijo, y el funeral del joven se convirtió en una masiva manifestación de duelo e indignación populares por el último episodio de una ola de delincuencia que, en forma de atracos, secuestros, robos de vehículos, asaltos callejeros y crímenes no esclarecidos, asolaban por igual a pobres y ricos.

La familia erigió luego la fundación ?Ricardo Ernesto Maduro Andréu?, Ferema, que con el lema ?Educar para vivir? se ha centrado en apoyar y elaborar estudios sobre la situación de la enseñanza en Honduras. Maduro padre presidió la Fundación a la memoria de su hijo hasta que entró en la carrera presidencial. La organización actualmente es dirigida por su hijas y goza de una amplia credibilidad nacional e internacional.

El 24 de mayo del 2000 la plataforma de Maduro, ?Arriba Honduras?, se registró para la interna partidista de finales de año, pero en ese momento su principal preocupación era la ofensiva que el oficialismo liberal había iniciado con el fin de no reconocer su derecho constitucional de aspirar a la Presidencia de la República con el argumento de que no era un ciudadano hondureño. La cuestión acaloró extraordinariamente el debate político y puso a prueba los cauces de la democracia hondureña para el desenvolvimiento del juego de partidos.

A instancias del Presidente Flores, el 3 de noviembre del 2000 los lideres de los Partidos Liberal y Nacional, incluido Maduro, el Partido Demócrata Cristiano de Honduras y el Partido Innovación y Unidad ?Social Democracia firmaron un ?Acuerdo Patriótico? para el establecimiento de una Comisión Especial de juristas que dictaminara sobre la nacionalidad del precandidato nacionalista. El 30 de noviembre dicha comisión resolvió que Maduro poseía efectivamente la nacionalidad hondureña por nacimiento y que por tanto cumplía con los requisitos constitucionales para ser Presidente de la República.

Maduro delegó en su jefe de campaña, el doctor Luis Cosenza Jiménez, el encabezamiento de ?Arriba Honduras? a la espera de que el Tribunal Nacional de Elecciones tomara en consideración el dictamen jurídico y le permitiera inscribirse. En las primarias nacionalistas del 17 de diciembre Cosenza arrasó a sus tres rivales, Héctor René Fonseca, por Patria Nueva; Elías Asfura por Avance, y Carlos Kattan Salem por Nueva Estrella.

El 12 de marzo de 2001 la mayoría de liberales del Congreso aprobó una lectura constitucional que validaba la aspiración a Ricardo Maduro y al día siguiente el Tribunal Nacional de Elecciones,TNE, aceptó la renuncia de Cosenza e inscribió a Ricardo Maduro como ganador de las primarias nacionalistas. De inmediato la Convención Nacional del Partido le aclamó formalmente como su candidato a la jefatura de la nación y le eligió presidente del Comité Central.

Durante la campaña, Maduro se destacó en su perfil de economista competente, bilingüe y con perspectiva internacional, capaz de vender a Honduras hacia el exterior y atraer inversiones hacia los sectores del turismo y el ensamblaje industrial, las maquiladoras , y de atender con un conocimiento de primera mano las necesidades del microempresario nacional.

Propuso un gobierno que sentara las bases de una ?verdadera transformación nacional? y presentó una programa que perseguía; la participación publica y la toma de responsabilidad por la ciudadanía como medida para controlar el poder estatal.

Aunque ferviente partidario de la apertura económica y del rigor financiero, Maduro señaló que Honduras debía recibir un tratamiento asimétrico del Fondo Monetario Internacional que recomendaba la reconversión del sector bancario, el servicio civil y el sistema tributario, así como una cautelosa política de salarios, en atención a su incipiente estructura productiva, casi totalmente basada en las exportaciones agrícolas, en especial las del banano y el café.

El candidato nacionalista abogó por impulsar un crecimiento económico sostenible y rebajar el déficit fiscal. En Honduras, la necesidad de aumentar los ingresos del Estado resulta imperiosa desde el momento en que más de un quinto del exiguo producto nacional se destina a pagar sólo el servicio de la deuda externa, la cual asciende a más de 4 mil millones de dólares.

Pero las cuestiones principales del programa de Maduro fueron la corrupción y la seguridad de las personas y los bienes, para cuyo tratamiento el empresario ofrecía plena credibilidad por su imagen de honesto y el padecimiento en sus carnes de los estragos de la delincuencia.

Estos temas conformaron el eje de la campaña y ahí Maduro con su plan de ?Cero Tolerancia? con la inmunidad legal de los corruptos y la violencia, supo contactar con un electorado para el que el principal problema del país era, por delante de la endémica precariedad económica, el flagelo del crimen organizado. Maduro explicó que sin resolver el gravísimo problema de la inseguridad interna no habría posibilidades para el desarrollo y la prosperidad.

De esta manera, el 25 de noviembre Maduro se alzó con la victoria con el 52.2% de los votos; su contendor Rafael Pineda Ponce se quedó con el 44.2% y los otros tres candidatos de los partidos minoritarios, apenas sumaron el 4%. En las legislativas el Partido Nacional obtuvo 61 de los 128 diputados de que consta el Congreso Nacional. El 27 de enero del 2002 Maduro tomó posesión como sexto Presidente de la democracia en 1982, en una ceremonia a la que asistieron los presidentes de Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Guatemala y Belice.

Maduro se puso a trabajar inmediatamente en la ejecución de su principal divisa electoral, y a los pocos días ya hubo resultados espectaculares, contradiciendo a los que habían sospechado demagogia en sus promesas de campaña; el 8 de febrero la policía incautó un formidable arsenal, incluidos lanzacohetes, que escondía una banda de secuestradores y atracadores que operaba en coordinación con los cárteles de la droga de México y Colombia, y que tienen su base de operaciones en Lempira, cerca de la frontera salvadoreña. El capturado jefe de la organización , el salvadoreño José Benedicto Villanueva Ortiz, se le imputó un plan para asesinar a Maduro el 25 de enero , aprovechando su venida a San Pedro Sula para presenciar la toma de posesión del nuevo alcalde.

De ahí en adelante el gobernante puso en marcha un drástico programa de austeridad y reducción del gasto corriente del gobierno central y paralelamente se inició un agresivo programa para luchar contra la evasión fiscal, que según cálculos oficiales supera los 10 mil millones de lempiras, un tercio del Presupuesto General de la Nación.

Como parte de su proyecto de gobierno Maduro inició también un agresivo plan de atracción de inversiones, particularmente en el área de la maquila y en su diez meses de gestión ha dado especial atención al rubro del Turismo, sector que según los cálculos de la secretaría del ramo, crecerá este año en un 20 por ciento, el más alto en la región centroamericana.

Además el gobernante ha logrado acaparar la atención de sus compatriotas con el proyecto ?Vivienda para la Gente?, mediante el cual se proyecta la construcción de 30 mil soluciones habitacionales en los tres años dos meses que le restan a su gobierno, en un promedio de diez mil viviendas