Mariano Rajoy en el Fórum Europa

"Mientras ETA no anuncie que deja de matar, la política antiterrorista no debe cambiar"

El líder de la oposición expuso sus puntos de vista sobre la actualidad, centrada en el País Vasco

MADRID, 20 de enero. En su intervención de esta mañana en el Fórum Europa, el presidente del PP, Mariano Rajoy, consideró que la política antiterrorista del Gobierno no debe variar un ápice mientras ETA no anuncie el abandono definitivo de las armas. "Mientras no nos conste, claramente, porque lo diga ETA, que va a dejar de matar, yo no haría nada distinto de lo que se ha hecho en estos últimos años", aseguró Rajoy, quien pidió al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero que sea "muy prudente" con este asunto.

De esta forma, durante su intervención en el Fórum Europa, organizado por Nueva Economía Fórum, con la colaboración de Europa Press y el patrocinio de British Telecom, Somersen e ING Direct, el líder del PP respondía a las declaraciones realizadas anoche en TVE por Zapatero en las que el presidente del Gobierno anunció que "si hay una mínima oportunidad" para el fin de la violencia terrorista intentará "que fructifique".

EL ESCENARIO NO HA CAMBIADO

Rajoy cree que hasta el momento en que ETA no haga pública su intención de abandonar la violencia no se podrá hablar de un cambio de escenario y sólo si se da esta nueva situación habrá que ver cómo se aborda. Pero mientras ese momento no llegue abogó por seguir utilizando la vía policial, las reformas legales y la colaboración internacional sobre las bases que fija el Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo.

En este sentido, recordó que en los últimos tiempos se ha intentado hacer frente a ETA de muchas formas, desde la "lucha ilegal", hasta buscando un acuerdo con la banda "mientras seguía matando", pero que al final lo que ha resultado más eficaz ha sido la "aplicación de la ley con todas sus consecuencias". El líder del PP admitió que durante su entrevista con el presidente del Gobierno el pasado viernes se habló de una hipotética tregua y de la posibilidad de dialogar con la banda terrorista, pero rehusó dar detalles al respecto. "Hay mucho rumor, pero lógicamente yo no tengo los datos que pueda tener el Gobierno sobre este asunto ni sé lo que piensa ETA", se limitó a decir, negándose a hacer "elucubraciones".

"Ignoro qué es lo que pretenden hacer, si lo que pretenden es tener un plazo para reorganizarse, si realmente hay muy poca gente que ya esté dispuesta a seguir sus actividades criminales... No lo sé, ni me atrevería a decirlo, pero además creo que importa poco, porque lo que importa es que se produzca el hecho decisivo del anuncio de dejar de matar, y partir de ahí ya estamos en otro escenario distinto y entonces, ya hablaremos", sentenció.

AHORA NO HAY NADA QUE NEGOCIAR

Preguntado hasta dónde estaría dispuesto a ceder el PP si se llega a ese nuevo escenario y qué habría que negociar con ETA, Rajoy recordó que el Gobierno de Aznar en su día dialogó con la banda, después de que ésta anunciase una tregua, y que lo hizo previo anuncio a los españoles. "A partir de ahí yo, desde luego, en este momento digo que con ETA no hay nada que negociar, no es negociable ni la vida de las personas, ni los derechos y las libertades ni la arquitectura institucional de nuestro país".

Eso sí, el presidente de los 'populares' pidió "prudencia" para abordar este asunto y destacó que, en su opinión, los que tienen "responsabilidades de Gobierno" deben "esperar a que se produzcan los acontecimientos y no generar noticias que a lo mejor se confirman o a lo peor no se confirman".

Recalcó que el Pacto Antiterrorista, que "funciona bien", se basa en dos principios: que "contra ETA hay que hacer todo con el único límite de la ley" y que ETA no es sólo "el que dispara" sino también el que le apoya política y económicamente. También destacó que gracias al acuerdo PSOE-PP la banda terrorista está "muchísimo más débil que en otro momento". Pero, a su juicio, una vez llegados a este punto, hay que seguir adelante en la lucha contra la organización armada.

PLAN IBARRETXE

En relación a la propuesta del Lehendakari, Rajoy exigió una "comisión política del altura" con el Gobierno y recalcó que la petición que le hizo al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, en La Moncloa no fue "para debatir artículos de textos legales". "Me niego a que esto se produzca", dijo el líder 'popular', que dejó la "responsabilidad" actual en el tejado del Gobierno y que reclamó que los dos partidos "lleguen a algún tipo de entendimiento en el País Vasco". El líder del PP se esforzó en subrayar las ocasiones en las que, desde el comienzo de la legislatura, expuso su disposición al diálogo con el presidente.

Recalcó que tras el debate de investidura, mostró a Zapatero su disposición a "hablar", sin obtener respuesta. Que en verano, tras la polémica generada con términos como "nación de naciones", tampoco obtuvo respuesta en su encuentro con el presidente. Y que, ante la aprobación del ?Plan Ibarretxe? por parte del Parlamento vasco, fue a La Moncloa a manifestar "su inquietud" por lo sucedido y a "ofrecer ayuda" sin "pedir nada". No fue, aseguró, a plantear "un contrato de adhesión" o a que el presidente del Gobierno "asumiera" sus ideas. Precisó que le ofreció "ayuda" para juntos defender la unidad y la soberanía nacional, la igualdad de todos los españoles y la solidaridad entre territorios; para reafirmar el "espíritu constitucional" y "que no se aprobara ningún Estatuto de Autonomía sin contar al menos con el apoyo de los dos grandes partidos nacionales". "Le fui a decir que si como consecuencia de defender esto tuviera problemas, yo y mí partido estábamos dispuesto a hablar de la estabilidad y a buscar fórmulas", añadió.

CONCIENCIA TRANQUILA

A partir de ahí, Rajoy dijo que si el presidente quiere hablar "de otras cosas" que ha "leído en los periódicos", él no tiene inconveniente. Pero remarcó que él pidió una comisión para hablar de los "grandes temas nacionales. Ya hice lo que podía hacer y no nos planteamos más porque no somos el Gobierno ni yo el presidente -afirmó-. Tengo la conciencia tranquila y ahora hay que concretar qué hacemos. A la oposición se le puede pedir lo que se le puede pedir y ahora es responsabilidad del Gobierno", remachó.

Rajoy dijo saber "de las dificultades que otros pueden tener", en alusión a los grupos minoritarios que apoyan al Gobierno y, tras asegurar que no ahondaría en ellas, manifestó que en estos asuntos el PP y el PSOE siempre han pensado lo mismo porque quieren "la unidad de España". Agregó que si en 1978 hubo acuerdo, ahora quiere estar "a la altura de las circunstancias". Asimismo, y en cuanto a los reproches vertidos contra la reunión de La Moncloa, Rajoy opinó que "no debería molestar a nadie que se tuviera por demócrata" que "los dos grandes partidos dialoguen" y "que lleguen a acuerdos". También dijo que "pasaba por alto", porque no quería "meter el dedo en el ojo", que "algunos portavoces" socialistas hubieran dado "explicaciones" a "quienes se han puesto nerviosos con este tema".

RESULTADO DE MAYOR Y REDONDO

Preguntado sobre la posibilidad de que el acuerdo con el Ejecutivo se extienda al PSE en Euskadi, el líder del PP defendió que el mejor resultado obtenido por los "constitucionalistas" fue el que obtuvieron en las pasadas elecciones vascas el entonces candidato del PP Jaime Mayor Oreja y el socialista Nicolás Redondo Terreros. "Aquello fue una cosa bien hecha", afirmó Rajoy, que considera que en el País Vasco "es necesaria una alternativa en muchas cosas", máxime "en unas circunstancias como en las actuales" en las que el 'Plan Ibarretxe' supone "una profunda deslealtad" por parte del lehendakari.

"Soy partidario de que PP y PSOE lleguen a algún tipo de entendimiento en el País Vasco, pero el PSOE no quiere", aseguró a renglón seguido. Como ejemplo puso el que el PSE no haya apoyado en los presupuestos a los 'populares' en el Ayuntamiento de Vitoria y en la Diputación de Alava. "Se lo dije al presidente y le di un documento en el que dije que uno de los temas de los que hablar era sobre esto", añadió. Opinó que la propuesta realizada por el PSE -que llamó "Plan López", en referencia al secretario general de los socialistas vascos- es "un error grave" y "disparatado" y afirmó que, si se presentan "alternativas", se da a entender que "algo habrá que hacer" cuando lo importante es "que se cumpla la ley y acabar con ETA".

PACTO CON PNV Y EMPRESARIOS

En cuanto a si el jefe del Ejecutivo le ha garantizado que tras las elecciones vascas el PSE no pactará con el PNV, Rajoy dijo que no le "aseguró ni eso ni lo contrario". El presidente 'popular' tampoco quiso hacer un llamamiento expreso de firmeza a los empresarios vascos. "Más firmes en defensa de la legalidad y la lealtad deberíamos ser todos --señaló cuando se le interrogó por este extremo--. Todos seguramente podemos hacer más de lo que hemos hecho". En cualquier caso, considera un tema "capital" el cumplimiento de la ley en Euskadi y echó en cara al fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, que no recurriera la decisión del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco de archivar la causa abierta contra parlamentarios de la Cámara de Vitoria por negarse a disolver Sozialista Abertzaleak. "El 'Plan Ibarretxe' es un caso clamoroso de incumplimiento de la legislación vigente", dijo, subrayando que "todos" deben hacer lo que se pueda para exigir que la democracia en el País Vasco sea "de verdad".

DURACION DE LA LEGISLATURA

Por otro lado, y en cuanto a si cree que el Ejecutivo socialista cumplirá los cuatro años de legislatura, Rajoy expuso que trabaja "con ese escenario". "Pero también con otros alternativos", agregó. Recordó que su pronóstico "en su día" fue el de que el Gobierno no había presentado "un programa" porque no tenía apoyos y que es "débil e inestable". "Para los grandes temas, hay un partido que va a actuar con sentido de la responsabilidad", zanjó.

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