Manuel Marín, Presidente del Congreso, en el Fórum Europa

Marín alerta del riesgo de que los electores españoles "castiguen" al Gobierno en el referéndum sobre la Constitución Europea

Así mismo, repasó los últimos sucesos en torno a la Comisión del 11-M

MADRID, 1 de diciembre. El presidente del Congreso, Manuel Marín, advirtió hoy del riesgo de que el referéndum sobre la Constitución Europea previsto para el 20 de febrero, y especialmente su resultado y el porcentaje de participación, sea utilizado como "operación de castigo" contra el Gobierno.

En su intervención en el FORUM EUROPA, organizado por Nueva Economía con la colaboración de Europa Press y el patrocinio de BT, Somersen e ING Direct, Marín indicó que España afronta el referéndum con los mismos riesgos de "siempre" en estos casos, que son "la abstención", en el sentido de que la participación se considere un "fracaso" del Ejecutivo, y que "su resultado se convierta en operación de castigo contra el Gobierno".

A su juicio, se trata de los mismos peligros que suelen ocurrir en otros países europeos en situaciones similares, como en Dinamarca con el euro, ya que los españoles "tampoco somos tan espectacularmente distintos" a los ciudadanos de otros socios comunitarios. Indicó que ese "riesgo de interiorización" de un referéndum no es una cuestión específica de un partido concreto, ni del PP ni del PSOE, sino que es "la tendencia natural de hacer política" en casi todo el mundo. "Son cosas de la genética de la política", comentó.

COMISIÓN 11M

Marín dejó entrever hoy su escepticismo ante los resultados de la comisión de investigación sobre los atentados del 11 de marzo, pues teme que "el debate político se coma la investigación", dada la "endeblez" del Parlamento para explicarse por si mismo y para afrontar "cuestiones límite".

Comentó que las discrepancias sobre cómo crear una comisión de investigación en el Congreso se ha resuelto mediante un pacto político, previsto en la reforma reglamentaria pendiente, según el cual "se penaliza a quien se niegue", obligándole a reunir una mayoría absoluta para impedir su constitución. Ahora bien, admitió que "no está resuelto el problema de cómo resolver la convivencia entre las comisiones de investigación y la investigación judicial". "Y hay que ser muy cauto porque estas semanas van a ser importantes", agregó en alusión a los trabajos de la comisión del 11-M.

A su juicio, "el Parlamento español no está en condiciones de resolver cuestiones límite" y cuando se plantean, se suelen "resolver mal", por lo que, tras desear "mucha suerte" al presidente de la comisión, Paulino Rivero, y a los comisionados, no pudo evitar expresar su temor de que "al final el debate político se coma la investigación".

Agregó que ese riesgo se agrava por "la endeblez del Parlamento como instrumento político hacia la sociedad, de poder explicar por si mismo las cosas". En este sentido, indicó que tanto los partidos políticos como los medios de comunicación españoles están "en trincheras perfectamente definidas", de tal manera que "por la mañana ya se sabe las conclusiones del día siguiente". En su opinión, eso pasó al juzgar la comparecencia del ex presidente José María Aznar y ocurrirá lo mismo cuando acuda el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

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