Huertas cree que subir el SMI sin acuerdo con CEOE está “muy mal” y “no es el camino”

Antonio Huertas en el Foro de la Nueva Economía

Huertas cree que subir el SMI sin acuerdo con CEOE está “muy mal” y “no es el camino”

Mecenas

MADRID, 16 de febrero. El presidente de Mapfre, Antonio Huertas, afirmó en el Foro de la Nueva Economía que le parece “muy mal” que el Gobierno firme la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para este año con acuerdo solo de los sindicatos, sin la patronal CEOE, y advirtió de que tomar medidas “oportunistas no es el camino en absoluto”.

En este acto informativo organizado por Nueva Economía Fórum en Madrid, Huertas fue preguntado por la rúbrica hoy de la subida del SMI para este año, del 3,1%, hasta los 1.221 euros mensuales brutos por 14 pagas, que se producirá con los sindicatos y sin la patronal y que presidirá el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Huertas respondió que le parece “muy mal” que no haya habido un pacto también con los empresarios. Resaltó que está alineado con el posicionamiento de CEOE y su presidente, Antonio Garamendi, en cuanto a que “el diálogo social y el consenso entre los agentes sociales es prioritario y tomar medidas unilaterales para desarrollar políticas oportunistas no es el camino en absoluto”.

Huertas recordó que en Colombia se ha anunciado una subida del SMI del 23%, que se encuentra suspendida de forma provisional, y ha sido un “shock enorme”.

El presidente de Mapfre señaló que las pequeñas y medianas empresas necesitan ganar tamaño y en España no todas las empresas son “bares y hoteles”, sino que la economía se sustenta sobre “otros pilares productivos que no son tan elásticos para trasladar esos incrementos de costes”, motivo por el que pidió ser “muy cuidadosos”.

Así, Huertas incidió en que “independientemente” de que subir los salarios pueda ser necesario y efectivo, “es importante siempre hacerlo de la mano de las empresas, representantes, sindicatos y Gobierno”.

Relacionado con la política, el presidente de la aseguradora española dijo ser “optimista con la situación general” en España pese a que “la política nos trata de aletargar y trasladarnos un pesimismo que no existe” y sobre el que alentó a “reaccionar con fuerza, con emoción, con ilusión y con mucho trabajo”.

También hizo referencia a la política al abordar el reto del envejecimiento y señalar que son necesarias colaboraciones “privado-públicas” en lugar de público-privadas porque “el poder político va a tratar de sentarse encima de lo privado, atosigarle y no dejarle sobrevivir” y es el sector privado el que tiene que ofrecer soluciones “en condiciones de mercado adecuadas” a las que ayude el sector público.