El presidente de los obispos llama a “superar” la idea de “prioridad nacional” con los migrantes e invita a Vox a dialogar
El presidente de los obispos llama a “superar” la idea de “prioridad nacional” con los migrantes e invita a Vox a dialogar
Así lo defendió durante este encuentro organizado en Madrid por Nueva Economía Fórum, donde remarcó que “la dignidad es universal” y “el bien común ya no sólo es local”.
El presidente del Episcopado pidió hacer el ejercicio de “escuchar a todos, todos, todos”, como reclamó el papa Francisco, para ver las razones que esgrimen quienes se oponen a la entrada de migrantes y los que abogan por la cogida. Argüello reiteró que la “disponibilidad de la Iglesia para hablar con todos es manifiesta” y aseguró que ha mantenido “encuentros informales” con “todos” los grupos políticos, para a continuación hacer una invitación al partido de Santiago Abascal a hablar.
“Posturas irreconciliables no hay con nadie”, insistió, pues considera que “siempre es preciso escucharnos y dialogar”, en un contexto social de “invierno demográfico” pues mueren más personas que las que nacen. A ello hay que añadir que “hay lugares donde se está diciendo a la gente sal y otros donde se dice ‘ven’”.
El presidente de los obispos citó a León XIV, que al volver de su reciente viaje a África llamó a “plantearse las causas de por qué la gente sale” y “a los países que estamos en este lado del mundo” a “pensar en qué medida colaboramos con estas causas”. Argüello puso el ejemplo de que su propia chaqueta podría estar confeccionada “en el sur global” o que los balones de fútbol con los que juegan los equipos españoles están realizados por niños esclavos en Pakistán.
Por todo ello, señaló que la Iglesia pide “primero” observar las causas, pero también sobre la base de que “el Estado tiene derecho a regular los flujos migratorios”; que “una vez que las personas han llegado tenemos el deber que brota de la propia dignidad sagrada de cada vida que debe movilizarnos” y también luchar contra las mafias. En resumen, la migración “es un asunto mayor”, vinculado a la “dignidad humana” y al “bien común”. Por ello, zanjó, el Estado español tiene que hacer algo, aunque “solo no puede”, según el obispo. Así que “al menos” debería trabajar el tema migratorio de la mano de la Unión Europea.


