Morán califica el trasvase Tajo-Segura de “infraestructura imprescindible”
Morán califica el trasvase Tajo-Segura de “infraestructura imprescindible”
Morán apuntó en el encuentro informativo, celebrado en Madrid y organizado por Nueva Economía Fórum, que el trasvase de agua del Tajo al Segura gestiona cerca de unos 300 hectómetros cúbicos anuales para atender el abastecimiento hídrico y el regadío en las zonas de destino.
“Es una infraestructura imprescindible para sostener el equilibrio de la capacidad de respuesta para estas necesidades en este momento. España no se puede permitir el lujo de renunciar a ninguna de las infraestructuras que forman parte de la estructura de gestión del agua”, sentenció.
REALIDADES DISTINTAS
Sin embargo, apuntó que “las infraestructuras no son la respuesta” porque sirven para gestionar el agua. “Si no hay recurso disponible, es imposible que esa infraestructura preste el servicio que se pretende”, añadió.
Morán se sorprendió de que sobre esos 300 hm3 del trasvase Tajo-Segura “da la impresión de que se construye la realidad hidrológica de un país que gestiona anualmente 30.000 hectómetros cúbicos”. “De 300 a 30.000 evidentemente hay una distancia considerable”, agregó.
Morán indicó que “cada cuenca hidrográfica es una realidad hidrogeográfica diferente con necesidades distintas”, frente al mensaje de que España es “una especie de red interconectada de redes de transporte de agua”.
“Hoy en día podemos asegurar con absoluta certeza que, en cada demarcación, las demandas de agua superan la capacidad de aportación de agua de esa misma cuenca”, recalcó.
Respecto a las cuencas hídricas que demandan más agua para actividades de lo que son capaces de aportar, puntualizó: “Alguien tendría que explicarme a qué cuenca que no tiene se le quita para dársela a otra que tampoco tiene”, dijo.
“Alimentar este debate lo único que conduce es a que el debate sobre el agua, en su conjunto, nos lleve, sencillamente, a una pérdida total de tiempo, en la cual dedicamos más a intentar corregir discursos equivocados que a tomar decisiones efectivas sobre el terreno”, apostilló.
“ACIENTÍFICO” Y “BARBARIDAD”
Por otro lado, Morán abordó el argumento que “planea” desde hace un tiempo sobre “el agua que se tira al mar”. “Esto ya es de aurora boreal. Los ríos nacen, discurren por un recorrido concreto y luego desembocan en el mar, no tiran agua al mar”, precisó.
A este respecto, contrapuso la idea de que el agua de los ríos debería utilizarse más para actividades terrestres antes de que llegue al mar.
“Nunca he visto a nadie que traslada este discurso ir al delta del Ebro o ir a ver a las cofradías de pescadores de bajura o ir a ver a los municipios que ven que no llegan sedimentos para alimentar sus playas a decirles: ‘Oye, mira, va a dejar de llegar porque lo vamos a cortar ahí arriba, aguas arriba’”, explicó.
Morán apuntó que “los ríos que desembocan en el mar son los que permiten que haya pesca de bajura, que haya actividad económica en los sistemas deltaicos y son los que aportan arena a las playas”.
“Si no permitimos que los ríos lleguen al mar, que ya en estos momentos nuestra red de embalses de país retiene mucho sedimento y esa es uno de los problemas que tenemos para que las playas no tengan arena, llegará un momento en el que va a suceder lo contrario de lo que sucede ahora y a lo mejor es lo que se pretende: invertir los procesos de éxodo poblacional”, apuntó.
En este sentido, subrayó que durante décadas ha crecido la población cerca del litoral, pero, irónicamente, comentó que sería “una política de lucha contra el reto demográfico” no dejar que el agua de los ríos desemboque en los mares.
“Se trata de conseguir que, por inanición, los que viven en la costa vuelvan otra vez al interior. Si esa es la estrategia política, que se diga. Lo otro es acientífico totalmente y una auténtica barbaridad”, concluyó.

