Álvarez de Toledo, sobre Zapatero: "La condena moral está dictada y difícilmente puede prescribir"
Álvarez de Toledo, sobre Zapatero: "La condena moral está dictada y difícilmente puede prescribir"
La diputada del PP presentó con estas palabras una conferencia del presidente del PP de Cataluña, Alejandro Fernández, en este desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum en Barcelona, donde arrancó su discurso con una crítica completa al “talante como coartada” que, en su opinión, representan Zapatero y presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa.
A ambos los acusó de usar sus supuestos “buenos modales” como “estrategia” para infundir “una anestesia” en la sociedad y “no rendir cuentas”. En el caso de Zapatero, denunció que con ese “talante como coartada” escribió “el prólogo del procés, es decir, de la decadencia”.
Ahora, 15 años después de salir de La Moncloa, Álvarez de Toledo celebró que Zapatero, “el hombre que hizo del talante una marca o una máscara, ha sido por fin descubierto”. Y aunque “su condena penal la decidirán los jueces, por supuesto, la condena moral ya está dictada y difícilmente puede prescribir”.
“Faro moral de la izquierda dicen, qué oscuridad”, expuso. “Zapatero reabrió las heridas de la Guerra Civil, convirtió la memoria en trinchera, promovió la polarización, legitimó a quienes justifican el asesinato de 850 españoles, llevó a España al borde del rescate y de la ruina, blanqueó una narcodictadura criminal y tráfico con presos políticos. Delcy lo llamaba mi príncipe y ahora que hemos visto sus joyas se entiende quizás mejor el apodo”.
“Lo que casi nadie recuerda”, prosiguió Álvarez de Toledo, “es que la primera víctima de su talante fue Cataluña” el 13 de noviembre 2003, cuando pronunció la “frase seminal” de que apoyaría el Estatuto de Autonomía aprobado por el Parlamento de Cataluña “sin condición, sin Constitución”.
“No fue un gesto de generosidad, fue la mentira fundacional del procés: el halago a cambio del poder. Por ese mismo sendero populista avanzó el socialista Montilla, ‘los tribunales no pueden juzgar sentimientos’, lo que estamos viendo ahora. Y después los nacionalistas de carné: Más, Torra, Junqueras, Puigdemont… Todos vendieron la misma ficción: una independencia sin costes, sin fractura y sin consecuencias. Y todos practicaron el mismo método: el halago a Cataluña. Y cada halago la dejó más rota, más pobre, más débil, más dividida. Porque el halago no sirve a una sociedad, no la salva; al revés: la infantiliza, la engaña y la destruye”, añadió.
ILLA, EL “MEJOR DISCÍPULO”
La portavoz parlamentaria del PP advirtió de que “el talante de Zapatero tiene aquí”, en Cataluña, “su mejor discípulo y heredero”, a Salvador Illa, aunque “quizá” sea “menos sonriente” y con “un punto mortecino”.
“Illa es el talante zapatero al servicio del proceso corrupto y profundamente antidemocrático de Pedro Sánchez. Un proceso que desprecia la ley, la libertad y la limpieza. Illa es Zapatero sin épica: el mismo halago, el mismo cálculo, la misma rendición moral. Exactamente lo contrario de Alejandro Fernández”, añadió.
Álvarez de Toledo defendió al líder del PP catalán como “el talante de verdad, el de la responsabilidad al servicio de la reconstitución de Cataluña”. “La diferencia”, dijo, “no está en las formas” porque Fernández “también es amable, dialogante, cordial”. “La diferencia real está en los hechos, en el fondo, en las categorías”.
La primera es “la lealtad”. Mientras que Illa “es un hombre de aparato” que “llegó para obedecer y ha entregado la cabeza de sus votantes a la conveniencia de su jefe”, Pedro Sánchez; Fernández “tiene voz propia, a veces contracorriente e incluso incómoda” para su partido. “Su lealtad es moral política no sectaria a las ideas, a sus principios, es decir, a los ciudadanos. Uno mira hacia arriba, el otro responde hacia abajo”, apuntaló.
La segunda es “la ley”. Álvarez de Toledo deploró que Illa ha pasado de estar en la manifestación del 8 de octubre contra “el golpe de Estado separatista” a convertirse en “el paladín de la amnistía, presionando a los jueces, visitando incluso a Puigdemont y llamando diálogo a la rendición”. “El talante al servicio de la impunidad, la del prófugo y la del presidente”, resumió.
La parlamentaria del PP se mostró convencida de que Fernández “no lo haría jamás, no sometería la Constitución a su conveniencia porque cuando el chantaje decide la ley, la democracia se quiebra”. “Uno claudica, el otro persevera”, remachó.
El tercero es “la lengua”. Álvarez de Toledo celebró que la semana pasada el Tribunal Europeo de Derechos Humanos “por fin” avaló el 25% del castellano en las escuelas catalanas. Pero denunció que Illa, “con todo su talante, la desprecia”. Fernández, en cambio, “no, porque el verdadero talante no consiste en atropellar derechos en voz baja”, sino “proteger a las minorías que en este caso, además, son mayoría”.
SEGURIDAD E INTEGRACIÓN
El cuarto es “la seguridad”. La diputada del PP acusó al presidente de la Generalitat de negar “la realidad” del aumento de la criminalidad en las calles de Cataluña. En cambio, apunó que Alejandro Fernández dice “la verdad”, que es que “la seguridad no es una obsesión autoritaria”, sino “el primer derecho del más débil”.
El quinto es la integración. Álvarez de Toledo reprochó a Salvador Illa que no se oponga al burka como sí ha hecho, por ejemplo, el alcalde socialista de Lleida, que propuso la prohibición; y lo contrapuso con Fernández, que “encara este debate de frente” porque “una cosa es respetar la fe de millones de personas” y “otra” es “aceptar el islamismo como ideología política que niega la libertad”.
Y el último es “la corrupción”. Álvarez de Toledo aseveró que el líder del PP catalán “no prestaría jamás su decencia para tapar la indecencia” y recordó que “siempre” hace gala del eslogan de que “cada palo aguante su vela”. Illa, por su parte, “encumbre” los casos del PSOE.
Con todo ello, a solo cinco días de que Fernández sea reelegido presidente del PP catalán, la diputada del PP señaló que es “ética y políticamente imprescindible que Alejandro Fernández” siga al frente del partido autonómico porque es “ejemplo de resistencia en los años más duros y ahora también de esperanza para millones no solo de catalanes, sino de españoles”.

