Intervino durante el coloquio del Fórum Europa

Solana reclama perspectiva y “optimismo sensato” al juzgar las primaveras árabes

Patrocinado por BT, Asisa y Red Eléctrica de España

MADRID, 11 de febrero. Javier Solana, ex ministro y ex responsable de la Política de Seguridad y Defensa de la Unión Europea, reclamó este martes ante el Fórum Europa perspectiva temporal y “optimismo sensato” para juzgar las llamadas ‘primaveras árabes´ con la convicción de que esos procesos harán que nada sea “igual” en esos países.

Solana estaba presente y tomó la palabra en un encuentro informativo en el Fórum Europa organizado por Nueva Economía Fórum y en el que participaron el ex primer ministro de Túnez Hamadi Yabali y el enviado especial de la Unión Europea para el Mediterráneo Sur, Bernardino León, presentados por el secretario general del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados, Eduardo Madina.

Sus primeras palabras fueron para felicitar a Yabali por su ejemplo de “serenidad, buen sentido, y cooperación para encontrar consensos, tan difíciles y tan necesarios” en un momento donde no están “a la orden del día”, un esfuerzo que merece ser subrayado y “comprendido” por los países vecinos.

Alertó a continuación de que el mundo mira esos procesos de transformación en los países árabes “con un tiempo muy corto”, solo tres años, cuando el Muro de Berlín cayó hace 25 años y aún hay cuestiones “no resueltas”, como se está viendo en Ucrania o en Bosnia.

Frente a la “dureza” con la que se están juzgando las ‘primaveras árabes´ apostó por mirarlas con cierto optimismo, “no naif” pero sí “sensato” con la convicción de que ese proceso “va a seguir” y en esos países “nada va a ser igual” y hay que aprovechar la coyuntura para que avancen en la dirección “que usted ha puesto en marcha”, dijo refiriéndose a Yabali.

Yabali le respondió subrayando que la transformación de la sociedad es un proceso lento y profundo que requiere mucha pedagogía, y alertando de que la clave no está tanto en la religión como, en el caso de Túnez, en la interpretación de su propia historia, que requiere una transformación “a todos los niveles”.

Se mostró convencido por ello de que su país experimentará “reformas enormes” en los próximos cinco años en todos los ámbitos y es esencial “no precipitarse” porque eso supondría inevitablemente “caer en el error” como se ha visto en Egipto.

También el mundo occidental debe “cambiar” su visión de estos procesos, alertó, para no caer en el error de pensar que las dictaduras militares pueden ser la única fórmula de apartar a los islamismos, un término que rechaza por entender que el juego se dirime no en términos religiosos sino económicos, políticos y sociales.

Galería