El Presidente del Gobierno de Navarra, en Madrid Punto de Encuentro

Sanz defiende la solidaridad del concierto navarro y rechaza modelos específicos de financiación fuera de los especiales

Afirmó que la derogación de la Transitoria Cuarta "normalizaría" relaciones con Euskadi y pide que PP-PSOE pacten modelo de Estado

MADRID, 13 de abril El presidente de Navarra, Miguel Sanz, aseguró esta tarde en la tribuna organizada por Nueva Economía, MADRID PUNTO DE ENCUENTRO, que la derogación de la Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución, que recoge la hipotética integración de la Comunidad navarra en el País Vasco, y cuya supresión ha pedido en numerosas ocasiones, "normalizaría" las relaciones con Euskadi y va implícita en la reforma constitucional que ha impulsado el Gobierno. Asimismo, defendió la "solidaridad" del convenio económico navarro, y rechazó "modelos específicos" de financiación fuera de los conciertos económicos de País Vasco y Navarra. En esta edición, la plataforma contó con el patrocinio de AC Hoteles y Acciona.

Sanz comenzó afirmando que Navarra está "orgullosa de pertenecer a España" y que ocupa uno de los lugares "más destacados" en autogobierno, niveles de renta y lealtad al Gobierno central. Así, se refirió a la reforma constitucional impulsada por el Gobierno para pedir que esta empresa se desarrolle con el mismo consenso que en 1978 y bajo la necesidad de que el Ejecutivo explique "el cómo, por qué y para qué". Promulgó además la urgencia de "elevar a la categoría de normalidad constitucional" que Navarra es una Comunidad "única y diferenciada" que "no desea integrarse en comunidad autónoma alguna".

Se refería así a su petición de suprimir la Disposición Transitoria Cuarta de la Carta Magna después de más de un cuarto de siglo de vigencia de este texto, toda vez que así lo obligaría la posible incorporación de la denominación de las comunidades autónomas. Según su interpretación, lo "definitorio" anularía lo "transitorio" y la enumeración de las autonomías haría inviable la Disposición Cuarta.

Recordó que tal disposición es "unidireccional" al recoger la posibilidad de un referéndum a la sociedad navarra sobre su integración en Euskadi, pero no sobre "su no integración", por lo que su supresión permitiría "normalizar las relaciones" con Euskadi y que se "eliminaran suspicacias".

LÍMITES A LA REFORMA

 

Asimismo, explicó que esta reforma está "íntimamente ligada al modelo de Estado" y los españoles "todavía no tenemos una idea clara sobre qué quiere reformar el Gobierno y los límites que va a admitir a los cambios propuestos desde el Gobierno catalán y vasco". Se preguntó si, dado el caso, "se va a permitir que se reforme la Constitución mediante procedimientos no constitucionales como promulgan algunas de las reformas planteadas".

Explicó que hay líderes políticos, como el presidente catalán, Pasqual Maragall, que ya disponen de una fórmula para cambiar el modelo de Estado, que consiste en la "alianza del PSOE con el nacionalismo secesionista", refiriendo que los socialistas han dado el "visto bueno" a "políticas de alianza" con el independentismo catalán, en un momento en que Maragall "quiere exportar esta política a otras CC.AA., empezando por País Vasco".

"Los apoyos que Zapatero necesita para la gobernabilidad van a ser un obstáculo para que las reformas lleguen a buen puerto", advirtió, pronosticando además que subordinarse a tales alianzas provocaría un modelo de Estado "irreconocible salvo para unos pocos que pretenden fórmulas secesionistas o confederadas". No obstante, se mostró convencido de que este proceso ha tenido un principio, centrado en las exigencias de ERC, pero que también habrá un "final", que serán las condiciones del PP para dar su apoyo: elevar a dos tercios las mayorías exigibles para reformas estatutarias y suprimir la Disposición Transitoria Cuarta.

Por todo ello, dijo que Navarra apoyará la reforma constitucional siempre que no sea para "desmembrar" España, y que para ello el PSOE "haría bien" en pactar con el PP los límites de estos cambios, porque es este partido, subrayó, quien "puede aportar los votos necesarios para ello frente al disparate nacionalista".

ALIANZA PSOE-PP

 

Es más, en referencia a las elecciones vascas, posteriormente indicó como "absolutamente necesario" que 'populares' y socialistas mantengan respecto al PNV una "alianza de Estado" para evitar pactos que "enturbien más la situación actual". "Desde Navarra --remarcó-- no toleraremos injerencias en asuntos que conciernen a los navarros, y seremos un factor de estabilidad estatal para evitar cualquier riesgo para España y su prestigio internacional".

En cuanto al sistema de financiación autonómica, Sanz explicó durante su intervención inicial que Navarra ejerce su autogobierno para procurar un mayor desarrollo económico y el bienestar de los ciudadanos, y que su convenio económico no es un "privilegio trasnochado". Argumentó al respecto que a pesar de su carácter preconstitucional, el régimen económico navarro obtiene su refrendo en la Constitución y en su actualización quinquenal, lo que lo convierte en instrumento "actual, ágil y solidario", pese a que "hay quien lo ve como la panacea a los problemas financieros de su comunidad". "El convenio no proporciona más dinero, es un mecanismo de autofinanciación, a través del cual se pagan los servicios públicos", apostilló.

El presidente navarro señaló además que la aportaciones realizadas al Estado se calculan en su Comunicad, no en función de los habitantes, sino de la renta, de la contribución al PIB nacional, fijado en el 1,6 por ciento, por lo que contribuye a la riqueza del Estado, junto con las transferencias al Fondo de Compensación Interterritorial y al Fondo de la Seguridad Social.

En el coloquio posterior, Sanz precisó que cualquier pretensión de extender el modelo navarro a otras comunidades autónomas exigiría una reforma constitucional, ya que la Carta Magna tan solo ampara a Euskadi y Navarra para este régimen especial. Recordó que en el caso navarro, este sistema procede de su fuero, que se ha mantenido vigente al margen de las ideologías.

NO A LOS AGRAVIOS COMPARATIVOS

 

Dicho esto, dijo que aparte de estos dos convenios específicos, cualquier otro modelo de financiación para el resto de comunidades autónomas tendrá que tener carácter general para no generar "agravios comparativos". "Que nadie piense en modelos específicos para Cataluña, Andalucía o Aragón. Salvaguardados los modelos concretos en convenio y concierto, cualquier otro debe tener carácter general y debe ser consensuado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera", remachó.

También dejó claro que en el caso de que Cataluña consiguiera una financiación específica, sería el resto de comunidades quienes "tendrían que decir algo", pero que en el caso de que adoptara competencias para su tribunal superior de justicia o en políticas pasivas de la Seguridad Social, el Gobierno navarro "se vería en la obligación de exigir el mismo techo competencial". En otro orden de cosas, al referirse a los proyectos del Ejecutivo navarro en materia económica, Sanz se refirió ampliamente a la política fiscal, a las nuevas tecnologías, a las infraestructuras, para pasar después a adelantar que su Comunidad está dispuesta a participar en la gestión de los aeropuertos, no para incrementar niveles de autogobierno, sino para mejora la prestación de servicios "con mayor eficacia y racionalidad".

El presidente de Navarra fue presentado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, quien ensalzó la historia de esta Comunidad, la vigencia de su fuero, su régimen jurídico, y la defensa que siempre ha realizado de la libertad. Según afirmó, ello la ha convertido en "piedra angular del arco constitucional" de España, con una "identidad y personalidad propia".

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