Roldán aboga por examinar “en otoño” instrumentos alternativos para ayudar a las empresas de capital o deuda

Mecenas Asisa, Cabify y socio tecnológico Microsoft

23 de junio de 2020. El presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), José María Roldán, estimó en ‘NEF online’ “posible” que “en otoño” haya que examinar las posibles herramientas para ayudar a las empresas con instrumentos de apoyo en forma de capital, acciones, o deuda para “mejorar su posición patrimonial”.

En este encuentro informativo organizado por Nueva Economía Fórum, refirió que “es posible que tengamos que examinar si se necesita este tipo de instrumentos” aunque, a priori, y al ser España un país de micropymes y pymes es “más difícil” su utilización.

Roldán animó esta reflexión, que subrayó que, en cualquier caso, correspondería protagonizarla al Gobierno y no al sector privado, al ser cuestionado por la oportunidad o necesidad de ampliar la línea del ICO de 100.000 millones de euros después de que el Gobierno la haya puesto a disposición integra de empresas y autónomos y para evitar a futuro problemas de impagos mayores a la banca.

“La renovación de los avales no es un problema”, aseguró y explicó que con ellos se ha abordado “una situación puntual”, “pasajera” a la “que nos tendremos que sobreponer en los próximos meses” mientras se produce la recuperación económica.

A su juicio, este instrumento de financiación “vale para lo que vale”, que es dar liquidez a proyectos que estaban sufriendo tensiones por la parálisis de la actividad. “No podemos dar dinero a quien no puede devolverlo”, apuntó recordando que la banca es administrador de fondos de terceros o depositantes y no puede cometer esa imprudencia.

La banca “tiene ese límite: las empresas que están en disposición de devolverlo”, aunque sí consideró que habrá que sopesar en los “próximos trimestres si es necesario algo más para apoyar el patrimonio” del tejido empresarial.

Roldán quiso poner en valor los avales del ICO aunque no sea de los más grandes programas que hay en la Unión Europea. “Países como Italia, como Alemania, como Francia tienen programas más potentes”, admitió, pero subrayó a continuación que el español destaca en eficiencia ya que se puso rápidamente en marcha y ha estado ayudando a empresas y autónomos casi al instante gracias también a que la banca se ha volcado con sus redes y contactando clientes.

“De nada sirve, por muy poderoso que sea, que te dé la liquidez en diciembre porque en diciembre no sirve de nada”, afirmó, subrayando que se han ayudado con las líneas del ICO a más de 400.000 empresas en más de medio millón de operaciones.

En materia de morosidad se mostró confiado en que será manejable gracias también al buen punto de partida de las entidades y gran desapalancamiento experimentado por familias y empresas desde la crisis del 2008. “No esperamos que vaya a reaccionar salvajemente”, descartó. Al respecto indicó que precisamente lo que ha hecho la morosidad en abril es caer desde el 4,75 al 4,60% en lugar de subir, ya que se trata de un indicador atrasado a la actividad económica.

Reconoció que habrá “problemas” de mora, que van a aumentar “en los próximos años”, pero siendo gestionable a su juicio para unas entidades financieras ahora mucho mejor preparadas y solventes que en la crisis previa.