JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO ANTE HERMAN VAN ROMPUY

Reitera el compromiso "firme y definitivo" de España contra la crisis económica

CEREMONIA DE ENTREGA DEL PREMIO NUEVA ECONOMÍA FÓRUM X ANIVERSARIO 

MADRID, 10 de diciembre. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, reiteró hoy ante el presidente permanente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, el compromiso "firme y definitivo" de España en la reducción del déficit y en las reformas estructurales necesarias para vencer la crisis económica, y alertó de que todos los estados miembros de la UE tienen en ese objetivo una responsabilidad compartida de la que ninguno "puede abdicar".

Rodríguez Zapatero entregó a Van Rompuy el Premio Nueva Economía Fórum X Aniversario, que ha recaído en el Consejo Europeo, "coincidiendo con el XXV aniversario de la adhesión de España a la Unión Europea, en reconocimiento del papel desempeñado por esta institución en el pasado y como expresión de la esperanza y la confianza depositados por los ciudadanos europeos y españoles en el futuro desempeño de su relevante misión para el desarrollo del Tratado de Lisboa, la construcción europea y el relevante protagonismo de Europa en el mundo".

Comenzó su intervención dirigiéndose a Van Rompuy como "mi buen amigo" y la finalizó llamándole "paisano". "España es europeísta a las duras y a las maduras y está bien que no desaprovechemos ninguna oportunidad de mostrarnos como tales", argumentó.

El Consejo Europeo, recordó Rodríguez Zapatero, que nació como foro informal hasta institucionalizarse en el Tratado de Lisboa, es hoy la instancia clave de orientación política del proyecto europeo, y de él han surgido las reformas de los tratados, la Unión Económica y Monetaria o el proceso de negociación que concluyó con la nueva arquitectura de la UE.

Ese ha sido el foro en el que se han adoptado las grandes líneas directrices de la política económica, han culminado las negociaciones de las perspectivas financieras y las de ampliación a nuevos estados, es el que en el último año mejor ha clarificado la voluntad de los estados de hacer frente a la crisis, y de él han emanado las declaraciones que han fijado la posición de la UE en la esfera internacional.

En el último año, añadió, se ha percibido con claridad la responsabilidad que recae en las decisiones del Consejo y la necesidad de "reforzar la imagen de unidad y de consenso entre todos los estados miembros".

Rodríguez Zapatero otorgó "extraordinaria importancia" a la creación de la figura del presidente permanente del Consejo y al nombramiento de una persona "equilibrada y dialogante" capaz de mantener los mejores cauces de comunicación con los estados y las instituciones comunitarias, dotándolo de una representación permanente que le da "coherencia y consistencia".

En tiempos difíciles "de complejidad e incertidumbre que ponen a prueba a todos", aseguró, le ha correspondido una responsabilidad "decisiva" para el presente y el futuro de la UE, que España comprobó en el semestre de presidencia rotatoria con un trabajo común del que "podemos sentirnos satisfechos".

El presidente español recordó que Van Rompuy alertó de la prioridad que ocuparía la economía en su mandato incluso antes de asumirlo formalmente, y comparó la crisis con una "sinuosa y estrecha carretera de montaña en la que, cuando apenas hemos dejado atrás la última curva conjurando el riesgo de que el coche derrape", se vislumbra ya "el peligro que asoma en la curva siguiente".

En ese contexto, “la celeridad y contundencia” de la respuesta comunitaria permitió estabilizar los mercados en 2008 y amortiguar el deterioro de la actividad en 2009, pero provocó un aumento de la deuda pública "que puso en cuestión la capacidad de los estados miembros" de retornar a unas cuentas sostenibles.

Alertó, en ese sentido, de que la última fase de la crisis ha revelado la necesidad de coordinar los equilibrios macroeconómicos para dar estabilidad al euro, porque no hacerlo sería como "perder fatalmente el control del vehículo en la que esperamos sea la última curva, el últimos obstáculo" de volver al crecimiento y a la creación de empleo.

Si el euro es el símbolo más visible y el "destino común" de la UE, en su estabilidad hay "una responsabilidad compartida de la que nadie puede abdicar".

Por ello, en lo que respecta a España, aseguró que cumplirá "en tiempo y forma" su compromiso de consolidación fiscal y la agenda de reformas estructurales para mejorar la competitividad.

Rodríguez Zapatero concluyó que en lo más duro de la crisis Van Rompuy ha demostrado su fama de "hombre de consenso" y en un momento crucial el Consejo Europeo está "en buenas manos".

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