El candidato socialista a lehendakari en el Fórum Europa

Patxi López asegura que su respaldo electoral es una "corriente de fondo" por el deseo de abrir un nuevo ciclo

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MADRID, 26 de mayo. El secretario general de los socialistas vascos y candidato a lehendakari, Patxi López, aseguró hoy que el crecimiento electoral de su partido obedece a una "corriente de fondo" por el deseo mayoritario de los vascos de cerrar el ciclo del PNV y abrir las puertas a un nuevo liderazgo que abandone "el raca-raca" de la consulta y responda a los problemas concretos. López participó en el Fórum Europa, organizado por Nueva Economía Fórum, presentado por el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, que avaló esa tendencia al alza de los socialistas vascos extrapolando los datos de las últimas elecciones generales.

Si esos datos se llevan a las autonómicas, aseguró Blanco, el PSE obtendría 33 escaños, el PNV 24, el PP 16, y Aralar y Ezker Batua uno cada uno. Aunque esa proyección carece de rigor, Blanco los tomó como muestra de "hasta qué punto" el mensaje socialista está calando entre los vascos.

López aseguró que el PSE no padece ninguna "borrachera" electoral a pesar de considerar "histórico" su resultado en las generales y de estar convencido de que no es algo coyuntural sino que responde a una "corriente de fondo que apunta a una tendencia bien distinta a la conocida" y que comenzó en las municipales de 2003.

Se trata, dijo, de una tendencia "constante y sostenida" de crecimiento del PSE junto al descenso del PNV, del que se deduce que la sociedad vasca quiere "cerrar un ciclo y abrir la puerta a un nuevo liderazgo" que apuesta por la paz y da la espalda "a planes que enfrentan y dividen".

Esa apuesta es la disposición "total y absoluta" al diálogo con todas las fuerzas democráticas vascas para "perfeccionar lo que ya tenemos", es decir, el Estatuto de Gernika, dentro del marco constitucional.

Pero se trata, sobre todo, de ofrecer tranquilidad a la sociedad vasca y responder a sus problemas reales y concretos. Para ello, López apuesta por "el pacto entre diferentes" como ya se hizo con el Estatuto o con el Pacto de Ajuria Enea, acuerdos que pueden volver a repetirse.

En contra de la tesis del PNV, la suya se basa en que el acuerdo ha sido la norma entre los vascos "y el desencuentro la excepción", y el objetivo ahora es "salir de este periodo de excepción y volver a la Euskadi de siempre, la del consenso".

López centró todo su discurso en exponer su alternativa al "raca raca de Ibarretxe", dedicado únicamente a su plan y "apagado o fuera de cobertura" cuando se trata de cualquier otro asunto, incluidas las inquietudes reales de los vascos.

Cree que lo necesario en el País Vasco "no es un cambio de marco político, sino un cambio de gobierno", una alternancia "sin revanchismos ni ajustes de cuentas" sino pensando en todos los ciudadanos.

MONDRAGÓN COMO TELÓN DE FONDO

Con ese objetivo, los socialistas vascos están "preparados" para cuando Ibarretxe convoque las elecciones, con la previsión de que se pueden adelantar ante la evidente de que no habrá consulta porque el lehendakari no está legitimado para convocarla.

No se hará, entre otras cosas por cuestiones logísticas, ya que Álava no la celebrará, tampoco los ayuntamientos socialistas, y no habrá Junta Electoral que garantice la limpieza y el rigor del proceso, "¿va a hacer la consulta en los batzokis?", se preguntó.

López considera necesario el entendimiento entre socialistas y nacionalistas independientemente del papel que cada cual desempeñe en la política vasca, y parte de la premisa, a modo de advertencia, de que Mondragón es "el referente" de sus relaciones con todos los partidos democráticos.

Subrayó que en ese municipio, donde fue asesinado el socialista Isaías Carrasco, han sido EA y EB quienes al final han impedido echar a la alcaldesa "indigna" de ANV, y ya no valen argumentos como que no se puede controlar a los concejales, se trata "de dignidad democrática y de ética política".

López defiende el entendimiento con todos, también con el PNV, pero reconoce como una "desgracia para el país" la marcha de Josu Jon Imaz, al que señala como referente "del nacionalismo del siglo XXI", porque quien se ha quedado al mando "no está sabiendo entender el mensaje de la sociedad vasca".

"No soy antinacionalista, respeto el nacionalismo y quiero entenderme con el nacionalismo, pero necesitan repensarse, y a quien quería esa evolución lo echaron del partido, una desgracia, no para el socialismo, sino para el país".

A pesar de ser preguntado por ello, no quiso valorar las declaraciones de Xabier Arzalluz sobre las últimas detenciones, por considerar que son "burradas que ya no condicionan la política en Euskadi".

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