Durante su participación en el Foro de la Nueva Economía

Oettinger alerta sobre el auge de los antieuropeos "que quieren debilitar o incluso destruir" la Unión

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MADRID, 5 de marzo. El comisario europeo de Presupuesto y Recursos Humanos, Günther Oettinger, alertó este martes en el Foro de la Nueva Economía sobre el auge de los "antieuropeos neonazis que quieren debilitar o incluso destruir" la Unión en múltiples países, incluido España.

Vemos "los primeros signos en su país", indicó durante un acto informativo organizado por Nueva Economía Fórum, donde estuvo presentado por la ministra la ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño, y donde indicó que esta tendencia aqueja a países como Holanda, Francia, Italia, Alemania, Suecia o Finlandia.

El comisario reconoció sus divergencias en intereses y programas, pero advirtió de la existencia de "un lema conjunto: queremos destruir a Europa en la próxima década y tenemos que tomarnos en serio esa amenaza o sus hijos nos preguntarán algún día: ¿en 2019 hicieron lo suficiente para fortalecer Europa o se quedaron inactivos?".

"2019 es el año de Europa. Tenemos elecciones y en un año sabremos si Europa caminará fortalecida o debilitada frente al futuro", avisó, apremiando a la movilización y a buscar la máxima participación porque hay mucho en juego, ya que tocará renovar puestos claves como la presidencia de la Comisión Europea, del BCE, del Parlamento, además de gran parte de la Cámara.

En este sentido, subrayó que apenas "un máximo de cuatro" entre 27 comisarios de la UE repetirán mandato y toca renovar a los restantes responsables de las máximas áreas de trabajo y decisión de Bruselas, al tiempo que se renovará al 40-50% de los miembros del Europarlamento.

Su temor es que con tal recambio se pierda también el foco o haya un riesgo de no favorecer la continuidad cuando Europa además compite a escala internacional con países con gobernantes estables. A título de ejemplo, refirió el mandato vitalicio de China, que Trump "no se retirará", los 16 años que ya lleva Putin al mando de Rusia o Erdogán en Turquía.

"Si permitimos que nos dividan habremos perdido", subrayó, refiriendo que Europa tiene unos valores que debe defender en la esfera internacional como es la democracia, la economía de mercado, la separación de poderes, la independencia de la justicia, la libertad de prensa y de credo, o la de movimiento o la propia defensa "del ser humano", frente a las autocracias como Moscú, Beiging o la misma Casa Blanca.

"Ningún otro continente dispone de una libertad de movimiento similar, y esto significa calidad de vida, significa que las personas pueden decidir. Es algo que en un año electoral es de enorme importancia", insistió.

Entre los focos de riesgo admitió que Turquía provoca división en los estados europeos, con algunos contrarios a su incorporación. El comisario pidió, sin embargo, "mantener la mente fría y no darle la oportunidad a Erdogan de echarnos la culpa a nosotros" de los problemas o de impedirle el acceso.

Defendió que se negocie con el país en propio beneficio de la UE porque, aunque sus métodos y políticas "no son aceptables", "hay que apostar con una Turquía postErdogan" ya que "existen jóvenes turcos que están interesados por una Turquía abierta" y son el futuro y por el problema de la inmigración. "Si le diésemos la espalda las relaciones entre Europa y su sociedad empeorarían", avisó. 

Oettinger recordó que el país es una potencial con gran influencia en Siria, Líbano y Jordania, además de dar residencia a tres millones de refugiados de Afganistán, Irak o Siria que "si cortamos las relaciones" provocarían un nuevo flujo de inmigración y de refugiados hacia Europa, con la consiguiente reacción de "un aumento del populismo".

En contraste con este riesgo, refirió la necesidad de continuar con el proyecto común en favor de la "competitividad global, y en competencia frente a nuestros enemigos y nuestros adversarios".

"Se trata de nuestra seguridad interior e exterior", reivindicó, señalando entre las líneas en las que trabajar medidas como reforzar la preparación como miembros de la OTAN y sin EEUU reforzar la seguridad exterior, ya que "el terrorismo no para en las fronteras"; o tener un plan claro para Marruecos, que "no es solo vecino de España, es vecino de la UE".

En otro orden de cosas, indicó la importancia de aprovechar la situación internacional para negociar más pactos comerciales con otros países imponiendo los valores de la UE y de apostar por la digitalización ya que Europa "no está en la puntera sino más bien rezagada" y será "moneda de cambio" a futuro que garantizará "la independencia" en las próximas décadas.

"Tenemos que invertir más conjuntamente", apeló, indicando que Europa carece de empresas que sean capaces de competir con gigantes como Google, Amazon o Alibabá.

"Necesitamos protección de fronteras comunes, más inversión pública privada. Necesitamos trabajar mucho en la formación, más solidaridad entre los estados miembros y también necesitamos un presupuesto con programas que nos permitan iniciar y cofinanciar estos objetivos", resumió.

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