Günther Oettinger en el Foro de la Nueva Economía

La Comisión Europea alerta sobre una recesión si los riesgos internacionales se materializan

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MADRID, 5 de marzo. El Comisario Europeo de Presupuesto y Recursos Humanos, Günther Oettinger, alertó este martes en el Foro de la Nueva Economía de que "el estancamiento o la recesión en 2019-2020 no estará muy lejos" si se materializan incertidumbres geopolíticas como la tensión comercial entre EEUU y China, la crisis de Turquía y Venezuela o el Brexit.

Así lo dijo en un acto informativo organizado por Nueva Economía Fórum, donde estuvo presentado por la ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño.

El comisario europeo reconoció que los desarrollos de las economías, española y europea, en los últimos seis años "han sido buenos", consiguiendo "año tras año" crecimientos económicos "que han sido mayores a los que se habían pronosticado a principio de año", con recaudaciones de impuestos también por encima de previsiones, mejoras en las cifras "entre empresarios y trabajadores" o, incluso, en el desempleo juvenil, si bien juzgó que "cualquier desempleo es demasiado elevado".

Sin embargo, alertó de que la "situación económica va a oscurecerse un poco y los mejores años han quedado atrás", ya que todos los estudios y pronósticos auguran que el crecimiento para el año 2019 y 2020 "va a ser inferior a los que se preveían hace seis meses".

Al hacer este balance reconoció que Europa adolece de "algunos problemas y riesgos internos", como el endeudamiento creciente y "demasiado elevado en algunos países como Italia", la crisis que atraviesa el país transalpino o el mismo Brexit, alertando severamente sobre su desenlace.

"Si esta salida se produce de forma desordenada será una catástrofe para el Reino Unido" y causará un "daño" evidente a la Unión Europea. "Por eso contamos con que se pueda producir una salida ordenada" que no perjudique las exportaciones e importaciones, ni a los ciudadanos y deje bien resuelto materias de "vecindad" como son las que atañen a Gibraltar, indicó.

"Un Brexit desordenado supondría un primer riesgo para el desarrollo económico de Europa" en los sucesivos años, dijo. 

En este punto, alertó de que el mayor riesgo, susceptible de convertir la desaceleración en recesión, podría darse por la materialización de los peores pronósticos en países donde existen grandes incertidumbres, entre los que mencionó los problemas de Hungría, Rumanía, la inflación desbocada de Turquía, o fuera de ello también los problemas de Argentina y Venezuela, o Brasil porque su nueva presidencia "no se sabe si se abre al mundo o quiere abrirse", junto a las graves fricciones comerciales entre EEUU y China.

De manera particular se refirió a las tensiones comerciales provocadas por Donald Trump. "Hoy los americanos se han despedido básicamente de las regulaciones correspondientes del comercio mundial", acusó, mostrando al tiempo confianza en que Estados Unidos se avenga a negociar con Europa a partir de mayo y pare los "aranceles de castigo" con que amaga, y que "contravienen las reglas comunitarias" que quiere imponer la Casa Blanca, y que defendió carentes de sentido cuando muchas empresas europeas como BMW o Mercedes tienen plantas de producción en el país generando productividad y empleo para los estadounidenses.

Oettinger criticó que Trump, al que alineó entre los dirigentes con carácter "autócrata", parece demostrar con su actitud que no acepta a la UE, ni a la moneda única y confesó también "preocupación" en relación a su actitud frente a organismos como la OTAN, aunque se mostró esperanzado en llegar a un acuerdo satisfactorio que deje atrás el riesgo.

En contraste con la posición estadounidense, defendió la oportunidad para Europa de aprovechar que "hay muchos gobiernos que abordan hoy a la UE y quieren fortalecer las relaciones" en materia de exportaciones e importaciones para ganar peso en la esfera internacional y fuerza, entre los que citó a Japón, Nueva Zelanda, Australia, Vietnam, el Mercosur o México.

A su juicio, ésta es la ocasión que tiene Europa para presentar los valores de la Unión y hacer que solidifiquen en las relaciones comerciales, entre los que citó "nada de trabajo infantil", o unas "reglas justas" para incorporarlas al comercio internacional.

Otro de los países que es foco de incertidumbres es Turquía. El Comisario europeo reconoció que dentro de la UE hay países en contra de su incorporación, pero hizo un llamamiento a tratarlo con "cabeza fría" en interés de la propia Europa.
 

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