Foro de la Nueva Economía con el presidente del Principado de Asturias

Javier Fernández pide un arancel ambiental europeo a las importaciones desde países contaminantes

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OVIEDO, 14 de enero. El presidente del Principado de Asturias, Javier Fernández, propuso este lunes la creación de un arancel ambiental sobre los productos industriales que entran en la Unión Europea procedentes de países ajenos al bloque y con regulaciones más laxas en materia de emisiones contaminantes y cambio climático. “Esa sería la mejor fórmula para evitar que importemos CO2 y exportemos empleo”, afirmó en un desayuno en Oviedo del Foro de la Nueva Economía.

En una intervención en este encuentro informativo organizado por Nueva Economía Fórum, Fernández hizo balance de su presencia en política desde principios de los años 90 y enumeró los desafíos que abordará su sucesor en el Principado a partir del verano.

La transición energética, el hundimiento demográfico y la mejora de las comunicaciones con el resto del país fueron los principales retos que enumeró en un discurso plagado de alusiones a su inminente despedida de la política desde cargos institucionales, puesto que no se presentará a la reelección en los comicios autonómicos del próximo mes de mayo y ya ha dejado de ser secretario general de la Federación Socialista Asturiana (FSA).

Sobre la descarbonización de la economía, el cierre de las minas de las comarcas mineras asturianas y el final de las centrales térmicas que queman carbón, Javier Fernández solicitó “más tiempo” para Asturias. Con una economía fuertemente industrializada y unas factorías para la transformación de minerales en acero, zinc, aluminio o vidrio que dependen de un consumo intensivo de electricidad, la comunidad autónoma necesita mantener una factura de la luz tan baja y previsible como pueda “en medio del largo adiós de Europa a su industria”.

El presidente asturiano criticó que el Gobierno central solo haya sido flexible en las rebajas a las empresas por el acceso a la red eléctrica con el País Vasco, donde el PNV negoció una rebaja de los peajes como parte de sus apoyos al PSOE. También temió que acabe por adoptar el modelo de redes sociales que reclama el nacionalismo catalán y, de esa manera, conceda a las empresas instaladas en esos dos territorios “ventajas competitivas” sobre las que funcionan desde otros puntos de España. “Es una ley de compensación: lo que para unos baja para otros sube”, afirmó. Alcoa, que esta semana afronta la consumación de casi 700 despidos en Asturias y Galicia, alega la merma de competitividad que supone el coste eléctrico para justificar su decisión de cerrar las factorías de Avilés y La Coruña.

DECLIVE DEMOGRÁFICO

Javier Fernández también mostró preocupación por el declive demográfico de Asturias. La población de la comunidad autónoma, que presenta las tasas de natalidad más bajas de España, tocó su techo en 1985, cuando rozó los 1,2 millones de habitantes y no ha dejado de descender desde entonces. Las proyecciones oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) indican que bajará de la cota simbólica del millón de habitantes a mediados de la próxima década. Fernández reclamó atención política y mediática para ese problema y la adopción de políticas para el fomento de los nacimientos.

Esa pérdida de peso, añadió, sitúa a Asturias entre las comunidades necesitadas de alianzas para conseguir que el próximo modelo de financiación autonómica no tenga en cuenta únicamente las necesidades de los territorios más ricos y poblados y no abandone a las provincias más envejecidas y deprimidas. El Principado forma ya parte de un frente en el que figuran Aragón, Extremadura, Galicia y Castilla y León, regiones con problemas similares.

Acerca de las comunicaciones, un asunto siempre presente en el debate político y social en Asturias, Fernández fue pesimista sobre las posibilidades de que el Ministerio de Fomento rescate a corto plazo el peaje de la Autopista del Huerna (AP-66), la única vía que une el Principado con la meseta y con Madrid a través de la Cordillera Cantábrica y León. A finales de los 90, la concesión se prolongó hasta el año 2050 como parte de las condiciones de su privatización y, a juicio del presidente asturiano, no es posible “para ningún Gobierno” levantar el pago a sus usuarios en el momento actual. “En diez o quince años”, cuando quede menos periodo de concesión, “puede ser probable”, añadió.

En este desayuno organizado por Nueva Economía Fórum en Oviedo se dieron cita los principales responsables de las instituciones asturianas y del mundo económico y político de la comunidad autónoma. Fernández estuvo arropado por los consejeros de su Ejecutivo regional; el secretario general de la Federación Socialista Asturiana, Adrián Barbón; la delegada del Gobierno en Asturias, Delia Losa; y los alcaldes de Oviedo y San Martín del Rey Aurelio, Wenceslao López y Enrique Fernández.

También se vio en el salón del Hotel de la Reconquista que acogió el acto a los cuatro expresidentes socialistas de Asturias: Pedro de Silva, que actuó como presentador de Fernández, Juan Luis Rodríguez Vigil, Antonio Trevín y Vicente Álvarez Areces, que también es senador por la comunidad autónoma. Entre los rivales políticos, asistieron el exrector de la Universidad de Oviedo y candidato de Ciudadanos a la Presidencia del Principado, Juan Vázquez, y el aspirante del Partido Popular a la alcaldía de Oviedo, Alfredo Canteli.

Muy nutrida fue también la representación de los empresarios y los banqueros de la región. Pablo Junceda, vicepresidente del Sabadell-Herrero, cerró el acto. Tampoco faltaron el presidente de la Federación Asturiana de Empresarios (Fade), Belarmino Feito, y el de la patronal de los constructores, Joel García.

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