El presidente de Caixabank en el Fórum Europa

Gual pide al BCE “diseñar una estrategia de salida” que evite la “cronificación” de los tipos bajos

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MADRID, 19 de noviembre. El presidente de Caixabank, Jordi Gual, consideró este martes “urgente” en el Forúm Europa “diseñar una estrategia de salida que evite la cronificación de la situación de tipos bajos”, cuyo efecto juzgó nocivo para la banca y con impacto limitado para reactivar la economía.

Así se expresó Gual en este evento informativo organizado en Madrid por Nueva Economía Fórum, donde fue presentado por el presidente del Financial Stability Institute (FSI), Fernando Restoy.
 
A su juicio, es “conveniente otorgar un mayor peso en las cuestiones de política monetaria a cuestiones de estabilidad financiera”, más allá del objetivo de inflación que preside las decisiones de Banco Central Europeo (BCE). “No deberíamos tratar de alcanzar el objetivo de inflación a cualquier precio”, advirtió.
 
Gual explicó que el tipo negativo “es una gran anomalía” que implica a la banca europea le cuesta un 0,5% depositar su exceso de liquidez o que ciertas emisiones de deuda como algunos bonos alemanes tengan rentabilidades negativas. “Es el mundo al revés: el deudor cobra intereses y el prestamista lo paga”, expuso.
 
El banquero indicó que “nadie duda que tipos bajos han tenido efectos beneficiosos” contribuyendo a la estabilidad financiera durante, por ejemplo, las crisis soberanas; “promoviendo la recuperación de la zona euro” o, incluso, han ayudado a la banca al reducir los morosos y mejorar la calidad del balance.
 
En su opinión, sin embargo, los tipos “se han mantenido bajos mucho más allá de lo necesario” como lo constata, por ejemplo, la recuperación de la economía donde los actuales niveles de desempleo son similares a los existentes antes de la crisis de Lehman Brothers, y “los tipos han vuelto a bajar” en lugar de estabilizarse.
 
“Creo que el margen de la política monetaria está agotado y los inconvenientes y efectos adversos de esa política superan a sus posibles beneficios”, alertó, antes de apuntar que existe un riesgo de que acaben pasando factura al crédito, en contra de lo que persigue el BCE.
 
Según el banquero, no son los tipos los que frenan la inversión sino la “incertidumbre geopolítica” con riesgos como puede ser el Brexit o tensiones comerciales. En el caso de las familias alertó sobre un potencial “efecto contracíclico” si el “ahorrador decide ahorrar más para conseguir sus objetivos de ahorro” e inhibe el consumo.
 
En tercer lugar, avisó que podrían acabar “provocando burbujas” en los activos a los que se dirige la inversión, aumentando el riesgo y “poniendo en cuestión la estabilidad financiera”, y coloca además “en cuestión” el modelo bancario ya que deteriora su ya baja rentabilidad.
 
Según Gual, se ha llegado a esta situación porque la zona euro “ha exprimido al máximo” el margen de la política monetaria, ante la falta de otras políticas como la fiscal por la “ausencia de una autoridad fiscal europea que complementase a la monetaria”.
 
El presidente de Caixabank secundó al respecto las peticiones del BCE y urgió que se actúe en política fiscal en Europa y “se pongan en marcha reformas” para reactivar la actividad y no continuar con una política monetaria cuyo margen está “agotado”.
 
Gual estimó al respecto como “acertada” la decisión de relevar a Mario Draghi al frente del BCE con Christine Lagarde, al estimar que tiene capacidad dialogante para “atender la sensibilidad de Alemania frente a la sensibilidad de otros países de la zona euro”.
 
NO VE FUSIONES EUROPEAS SIN UNA UNIÓN BANCARIA REAL
 
Al ser cuestionado por la posibilidad de que se produzcan fusiones a escala paneuropea, Gual se declaró escéptico y dudó que vayan a tener lugar hasta que no se den pasos decisivos para concluir la Unión Bancaria.
 
El banquero convino que contar con entidades paneuropeas “sería beneficioso” porque “conllevaría tener balances más diversificados y contribuiría a diluir el riesgo entre el balance bancario y el soberano”, además de crear un mercado financiero más integrado.
 
Sin embargo, lo juzgó “muy difícil” mientras no se cree un bono europeo que permita compartir los riesgos, se construya un verdadero fondo de garantía de depósitos común para toda la zona euro y se diseñe un marco de resolución específico para entidades financieras.
 
Gual defendió que hay que construir además una hucha con suficientes recursos para atender potenciales resoluciones de entidades vulnerables y constituir un régimen común de insolvencias que considere las singularidades de los bancos pequeños. “Debe ser un buen bazoca ante crisis sistémicas para proveer a los bancos con problemas”, afirmó.
 
 

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