LA SEGIB CALIFICA LA DEL COVID COMO LA PEOR CRISIS

Grynspan urge al FMI y al Banco Mundial a dar préstamos sin condiciones a los países iberoamericanos

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  • Destaca que el coronavirus provocará en todo el mundo “la peor crisis” conocida desde la Gran Depresión de 1929
29 abril 2020. La secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan, consideró en ‘NEF Online’ que es “urgente” que los organismos financieros internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, proporcionen préstamos sin condiciones a los países iberoamericanos para que puedan afrontar con eficiencia los estragos económicos derivados de la pandemia del coronavirus.

Lo hizo en un encuentro telemático organizado por Nueva Economía Fórum en el que mostró su preocupación por cómo los países iberoamericanos están afrontando y afrontarán la pandemia en su vertiente sanitaria y económica.

En lo sanitario llamó la atención ante el hecho de que la mayoría de los países de la región carecen de sistemas sanitarios robustos que no alcanzan para atender a la población rural o a colectivos muy vulnerables.

A pesar de ello, se congratuló de que las autoridades de esos países tomaran como ejemplo lo realizado en aquellas latitudes donde el Covid-19 impactó antes para poner en marcha medidas de distanciamiento social y dedicaran más recursos para fortalecer sus sistemas de salud.

No obstante, Grynspan destacó que el coronavirus provocará en todo el mundo la “peor crisis” conocida desde la Gran Depresión de 1929, con unos efectos económicos y sociales “severos”, peores incluso que los de la crisis de 2008.

Esto le sirvió para recordar que los países iberoamericanos se encuentran en una situación “menos favorable” que hace una década, ya que entonces contaban con “más espacio fiscal” y una mayor capacidad de endeudamiento.

La secretaria general iberoamericana no utilizó estas previsiones a modo de especulación, sino que se apoyó en datos, tales como que de los países emergentes han salido ya 95.000 millones de dólares de flujos financieros o que el FMI prevé para la región una caída del 5,3% de su PIB, un incremento de 30 millones de personas en situación de pobreza y 12 millones de desempleados más.

Subrayó que los países han tomado medidas para amortiguar el impacto de la crisis en términos económicos mediante la concesión de garantías para facilitar el acceso a préstamos a las pymes, la postergación del pago de impuestos y de cuotas a la Seguridad Social y la aprobación de ingresos mínimos para los sectores más vulnerables.

Sin embargo, advirtió de que estos esfuerzos son menores que los habidos en los países desarrollados, donde se han aprobado paquetes económicos con una potencia de fuego media equivalente al 20% de su PIB. Frente a esa exuberancia financiera, Perú se ha quedado en planes de estímulo equivalentes al 12% de su PIB, Brasil y Chile han sido capaces de movilizar recursos por valor del 6% de su PIB, mientras que el resto de países iberoamericanos se mueven entre el 1% y el 3% de su PIB. “Esto es muy pequeño para lo que se requiere en esta crisis”, aseveró.

Por ello, urgió a los organismos financieros internacionales, como el FMI, el Banco Mundial y los bancos de desarrollo, a llevar a cabo una “acción inmediata” para proporcionar préstamos sin condiciones a los países iberoamericanos para que puedan afrontar con eficiencia los estragos económicos derivados de la pandemia del coronavirus y se consiga aminorar la presión de las agencias de calificación de riesgos cuyo rigor puede endurecer el acceso a los mercados de deuda.

Por último, dijo que, en caso de no actuar o de no hacerlo debidamente, se corre el riesgo de “retroceder una década” con el consiguiente riesgo para los sistemas democráticos.

A pesar de que actualmente hay “liderazgos de calidad” en los países de la región, cuyas autoridades han visto crecer su popularidad debido a la gestión de la crisis de salud pública, se corre el riesgo, sostuvo Grynspan, de invertir la tendencia, si la derivada económica del coronavirus se traduce en un incremento del abandono escolar por causas económicas y en un aumento de las desigualdades.