El presidente de la CEOE en NEF Online

Garamendi pide al Gobierno unos “ICOs o garantías” para que el seguro de crédito ayude a las empresas y a la recuperación

Mecenas Asisa, Cabify y socio tecnológico Microsoft

22 de julio de 2020. El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, demandó en ‘NEF Online’ al Gobierno garantías al seguro y reaseguro para que pueda ayudar a cubrir riesgos a las compañías y contribuya así a potenciar la recuperación de la economía.

En este encuentro informativo organizado telemáticamente por Nueva Economía Fórum, donde presentó a la presidenta de Unespa, Pilar González de Frutos, Garamendi explicó que “esos ICOs o esas garantías que debieran tener las compañías de seguros y reaseguros” darían “mucha más fortaleza al seguro español y son los fundamentales y claves en estos momentos para la recuperación y el crecimiento”.
 
Su demanda la realizó tras señalar que el seguro en España “no lo atendemos adecuadamente” cuando “posiblemente” es uno de los sectores “más importantes” porque “es realmente una palanca de crecimiento de la economía”, ya que además de lo que su negocio aporta de forma directa al PIB “protege al resto de sectores desde el punto de vista de ese crecimiento”.
 
La demanda tiene lugar después de que las aseguradoras hayan tachado de “insuficiente” el volumen de garantías arbitradas en favor del seguro de crédito en España frente a otros países durante la crisis. Con el programa español el Consorcio de Compensación de Seguros acepta en reaseguro riesgos del seguro de crédito y de caución que generen pérdidas máximas de 300 millones de euros en 2020 y 200 millones en 2021, condicionado este último al interés general. En todos los casos exige su devolución.
 
El programa de Alemania, por ejemplo, multiplica por diez la protección, hasta alcanzar los 30.000 millones sin necesidad de devolver la ayuda y con el compromiso de mantener los límites de crédito en situación de precrisis, idéntica condición a la existente en Holanda, donde asciende a 13.000 millones, y en Dinamarca, con 4.000 millones. En Francia la cuantía del programa es de 10.000 millones y en Bélgica alcanza los 900 millones.
 
Durante su intervención, Pilar González de Frutos explicaba que las empresas necesitan “la confianza” de un seguro de crédito para que su riesgo comercial quede garantizado, pero el “aluvión de impagos e, incluso, insolvencias” que ha provocado “este parón de la economía durante varios meses” hace que las aseguradoras estén usando ya su capacidad financiera para gestionar la siniestralidad si poder asumir mayores coberturas.
 
“En este momento ya están soportando esos impagos. En cambio, no tienen capacidad para seguir poniendo la cobertura de estos riesgos en el mercado, en un momento en el que los empresarios necesitan esa palanca para volver a poder reiniciar su actividad comercial con ventas a plazos para otros empresarios”, alertó la presidenta de Unespa.
 
Según relató, esta circunstancia es la que ha llevado a que “la mayor parte de los mercados europeos hayan contado con una ayuda pública por parte de los Estados” que han sido autorizadas como ayudas de Estado por parte de la Comisión Europea, y eso es lo que llevó al sector a solicitar una garantía similar al Gobierno en España.
 
“Solicitud –criticó- que no fue llevada hasta sus últimas consecuencias, en la medida de que, si bien tuvo una acogida política favorable, la definición de las condiciones de esa ayuda por parte del Consorcio de Compensación de Seguros la hicieron ineficaz, dada que la función que pretendía era crear en el mercado para seguir asumiendo riesgos”.
 
“El sector asegurador la rechazó y hoy, desafortunadamente, muchas empresas no están pudiendo conseguir seguro de crédito en unos términos equivalentes a los que tenían antes de entrar en este parón económico”, avisó Pilar González de Frutos.
 
No obstante, se mostró confiada en que el Gobierno “vuelva a repensar” si esa es la forma en la que “puede terminar ayudando a la empresa española”. “Nosotros no lo estamos reclamando para estar asegurados, sino para las empresas españolas a través del propio sector asegurador”, concluyó, coincidiendo con Garamendi en que es “un instrumento imprescindible para el reinicio de la actividad económica”.