Hernando comenta la supremacía del Tribunal Supremo en la actualidad.

Francisco José Hernando afirma que el TS debe tener una "supremacía efectiva" sobre los Tribunales Autonómicos

El presidente del Consejo General del Poder Judicial defendió la trascendencia del capital que alcanza el debate abierto

Barcelona, 6 de abril. El presidente del Tribunal Supremo (TS) y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Francisco José Hernando Santiago, en su intervención en el Foro de la Nueva Economía, organizado por Nueva Economía Fórum, con la colaboración de The Wall Street Journal Europe y el patrocinio de British Telecom, Asistencia Sanitaria Colegial y Asisa, advirtió hoy en Barcelona que "sin un TS, en posición de supremacía efectiva, por encimas de los Tribunales Superiores de Justicia Autonómicos, ni el Estado existirá como tal, ni el mercado único será una realidad".

Hernando se posicionó así en contra de que el Estatuto catalán establezca que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) sea la "última instancia" judicial en esta comunidad autónoma. Hernando, consideró también que "la relegación al TS a una hipotética intervención 'ilustradora'" del ordenamiento jurídico con motivo de resoluciones contradictorias, sin capacidad para posicionarse en casos concretos sino sólo para crear jurisprudencia --como defienden las fuerzas políticas catalanas--, "además de ser probablemente inconstitucional, llevaría a consecuencias que acaso no se hayan previsto suficientemente". Estaban presentes en este Foro, la presidente del TSJC, Maria Eugènia Alegret, el conseller de Justicia, Josep Maria Vallès, además de numerosos magistrados y miembros de la abogacía.

El presidente del CGPJ también defendió que por esa misma labor de concreción final de las normas que la jurisprudencia necesariamente ostenta, y por aquella disimetría que podrían alcanzar instituciones jurídico-económicas, fruto de las jurisprudencias divergentes, se podría llegar a segmentar el mercado, conducirlo a la ineficiencia, comprometer el crecimiento futuro de nuestro país y erosionar los cimientos de eso que el propio Tribunal Constitucional (TC) ha denominado nuestra 'Constitución Económica'". Al respecto, el presidente del TS, Francisco José Hernando, apeló al pragmatismo catalán a la hora de plantear reformas judiciales.

"La ausencia" de esta instancia jurisdiccional común, según Hernando, "provocaría a buen seguro un desarrollo inarmónico de submercados" y "probablemente también un estado de competencia entre ellos" de tal forma que "habrán desaparecido, en suma, buena parte de los elementos que caracterizan un Estado y sobre todo las que configuran un determinado nivel de satisfacción de las necesidades ciudadanas".

El presidente del CGPJ abogó, en cambio, por "trabajar en la línea de mejorar decididamente el modelo y la institución que poseemos en lugar de dar el salto hacia otra cuyas directas consecuencias para el bienestar de los ciudadanos no hemos explorado adecuadamente".

PODER JUDICIAL YA DESCENTRALIZADO

Por otra parte, el magistrado aseguró que, "si se me permite esta afirmación, en la que no me concedo ninguna licencia intelectual, el judicial es uno de los poderes más descentralizados que existen ya que se encuentra presente en plenitud, sin límite o reserva, en el más pequeño pueblo del territorio". "No es correcto entender al poder judicial como ajeno al hecho autonómico, no lo es en el plano estrictamente funcional, en que la tutela y realización de las normas jurídicas creadas por los órganos autonómicos corresponde a los tribunales que integran el poder judicial ni tampoco en el plano organizativo", añadió. Por otro lado, Hernando dudó de la constitucionalidad de una reforma estatutaria en el sentido antes indicado, dando al Tribunal Superior de Justicia Autonómico la máxima instancia judicial, puesto que la Constitución establece (art.152.1, II) que los tribunales superiores se extienden en territorio autonómico, "de conformidad con lo previsto en la Ley Orgánica del Poder Judicial y dentro de la unidad e independencia de éste".

NECESIDAD DE UN DEBATE

Hernando defendió "la trascendencia capital que alcanza el debate abierto" en torno a la organización judicial, dado que de ello dependen la existencia del "Estado como tal". "De ahí la importancia que tiene arrancar ese mismo debate de los confines en los que erróneamente ha sido colocado, es decir, como 'cosas de juristas' o como 'irrelevantes cuestiones organizativas o procesales', todas ellas cosas que pueden ser sacrificadas, por su cortedad de talla, al enfrentarlas al vigor de las opciones ideológicas". En relación al uso del catalán en la justicia, Hernando indicó que es "especialmente significativa" en la incidencia del hecho autonómico "la aceptación" del uso de las lenguas autonómicas en aquellas comunidades con lengua oficial propia. En este sentido, aseguró que uno de cada cuatro jueces --un total de 1.050-- "practican, entienden o conocen" el catalán, "esta querida lengua". Hernando también aseguró que el CGPJ aspira a que "todos lleguen a entender y practicar" este idioma.

VALLÈS CONSIDERA "BELIGERANTE" EL DISCURSO

Por su parte, el conseller de Justicia de la Generalitat consideró "beligerante y hasta cierto punto contradictoria" la intervención del presidente del TS y dijo "no compartir" el "tono alarmista" que, según él, tuvo su discurso. Según Vallès, es "contradictoria" la "gran defensa del mercado" de Hernando con la desconfianza de que éste "por sí mismo se pueda corregir". El conseller también abogó por abrir un debate "en profundidad para dar con un modelo judicial que haga compatible la independencia del poder judicial con la estructura del estado federal o parafederal al que se encamina de manera inevitable el Estado español".

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