Felipe González celebra el Plan de la UE contra la crisis y confía en el papel de Calviño por los intereses de España

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- Ensalza el estilo de Merkel: "Cuando habla, poco y corto, uno puede afirmar me la creo. La capacidad de generar confianza y crédito define hoy y más que nunca el liderazgo”

 

11 de junio de 2020. El expresidente del Gobierno Felipe González celebró en 'NEF online' la respuesta “en línea” que, a su juicio, están dando las instituciones europeas para dar respuesta a la crisis tras la pandemia por Covid-19 frente a las recetas que se emplearon en la coyuntura económica de 2008.

Durante un encuentro telemático organizado por Nueva Economía Fórum, el expresidente ensalzó que, en esta ocasión, la Unión Europea, el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Banco Europeo de Inversiones (BEI) están “poniendo en línea una propuesta de ingente cantidad de recursos” que, al margen del debate de si son “insuficientes o no”, supone una garantía de “financiación de deuda enorme” para combatir la crisis de cerca de 1,5 billones de euros.
Consideró que es la “reacción que uno cabría esperar” de Europa ante la pandemia, pese a que “la magnitud” de la misma sea “revisable”, pero encaja lo que se “soñaba de una cierta mutualización de la deuda” hace años.
En este sentido, señaló que España tiene que ser uno de los países más proactivos en la puesta en marcha de ese plan por las consecuencias de la crisis debida al aparato productivo del país.
González señaló que para España las consecuencias pueden ser “especialmente graves” por la dependencia “en gran medida” de la industria turística y, también, de la automovilística que ya estaba “afectada”.
Así las cosas, González que “en eso tenemos que trabajar” y confió en que “nuestros europeístas, como (la vicepresidenta) Calviño y compañía, sean capaces de poner de manifiesto que en ese plan tenemos necesidad y protagonismo”.
Además, aseguró que las instituciones comunitarias no tienen "ningún propósito" de volver a enviar a conocidos como "los hombres de negro" e instó así a España a adoptar una posición "proactiva" en este debate europeo para el reparto de fondos y la actuación económica conjunta.
Por otra parte, ensalzó el papel de la canciller alemana Angela Merkel, de la que dijo que, pese a sus diferencias ideológicas, “echaremos de menos” cuando se retire. Ensalzó que Merkel, “cuando habla, poco y corto, uno puede afirmar me la creo. La capacidad de generar confianza y crédito define hoy y más que nunca el liderazgo”.
En clave internacional, el expresidente denunció que en algunos países como Venezuela se desconoce el impacto real de la pandemia de la Covid-19 por la situación política y social del país.
De Venezuela, país en el que se implica para que recupera la democracia que él considera que perdió, insistió en que vive en un “régimen tiránico” desde 2015 cuando el presidente Nicolás Maduro no aceptó el resultado de las urnas.
En este sentido, defendió que Juan Guaidó, que hace ya año y medio que se autoproclamó presidente interino, se la “juega y se la ha jugado cada día” aunque “nunca hay una única alternativa”, respondió por si las opciones de Venezuela pasan solo por Guaidó.