Durante el coloquio del Fórum Europa

Eurodiputados españoles discuten al embajador checo la voluntad europeísta del Gobierno de Klaus

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MADRID, 19 de diciembre. Los eurodiputados españoles Carlos Carnero (PSOE) e Ignacio Salafranca (PP) pusieron hoy en tela de juicio la voluntad europeísta del Gobierno checo de Vaclav Klaus en presencia del embajador de ese país, que se declaró "muy dolido" por las dudas sobre la próxima presidencia checa de la UE y pidió "la misma confianza" que se deposita en cualquier otro país. Ambos eurodiputados acudieron en calidad de invitados a la conferencia que ofrecieron en el Fórum Europa, organizado por Nueva Economía Forum, el embajador francés en España, Bruno Delaye, y el secretario de Estado para la Unión Europea, Diego López Garrido.

En un momento del encuentro informativo se les dió la palabra para que hicieran las observaciones oportunas. Carnero tomó en primer lugar el micrófono y expresó sus dudas sobre si la presidencia checa podría mantener el "impulso político" dado por Francia a la Unión Europea y lograr así una movilización importante del electorado europeo en los comicios de junio próximo.

Carnero sostuvo que instituciones comunitarias como el Parlamento, han salido reforzadas con la presidencia francesa, y en concreto destacó la importancia del rechazo parlamentario a la ampliación de la jornada laboral como elemento que ha hecho comprender a los ciudadanos la utilidad de la Eurocámara. Por su parte, Salafranca expresó sus reservas sobre el interés que la República Checa podría poner en impulsar las relaciones de la Unión Europea con Iberoamérica, un aspecto estratégico fundamental desde el punto de vista español. El escepticismo de ambos eurodiputados, hizo que el embajador checo, Martin Kosatka, pidiera a su vez la palabra para expresar su malestar por estas dudas. Aseguró a Salafranca que la reunión del Grupo de Río es la "más importante" que se celebrará bajo la presidencia checa para impulsar relaciones bilaterales. Además, dijo en varias ocasiones que esas dudas sobre el impulso europeísta durante la presidencia checa, que comienza en enero, son "muy dolorosas", por lo que pidió la misma confianza que reciben el resto de países cuando asumen esta tarea.

Alegando costumbre parlamentaria, Carlos Carnero pidió la palabra para rebatir la intervención del embajador y le recordó que el jefe del Estado checo Vaclav Klaus, un euroescéptico declarado, lo primero que hizo al llegar al palacio presidencial checo fue retirar la bandera comunitaria, lo que induce a la duda sobre sus intenciones. En todo caso, aseguró al diplomático que el Parlamento europeo y los eurodiputados españoles están dispuestos a respaldar las acciones comunitarias que emprenda Chequia bajo su turno de presidencia incluso en contra de los opositores checos, aunque ocupen cargos destacados.