José Manuel García-Margallo en el Fórum Europa

“En la UE todos somos iguales, pero unos son más iguales que otros”

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MADRID, 19 de diciembre. El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, consideró hoy en el Fórum Europa que la solución a la que se ha llegado para la supervisión bancaria en la UE es “equilibrada”, aunque el que las cajas alemanas queden fuera de la misma revela que “en la UE todos somos iguales, pero unos son más iguales que otros”.

Durante su intervención en el encuentro informativo, organizado en Madrid por Nueva Economía Fórum, Margallo pasó revista a algunos de los últimos avances hacia la integración económica europea. Sobre la supervisión bancaria, admitió que un nuevo organismo no puede supervisar de golpe 60.000 entidades, por lo que es razonable que comience por las nacionalizadas.

A ello se añadiría el “interés nacional” alemán que ha influido en la exención de sus cajas. En todo caso, lo importante para España sería que se acabe con la vinculación entre deuda bancaria y deuda soberana.

El ministro aseguró que en la UE “se sabe lo que hay que hacer”, pero “falta determinación y coraje para hacerlo” y sobra “lentitud”. Entre sus recomendaciones, que ya ha expuesto en muchas otras ocasiones, están la de un banco central como prestamista último, la unión fiscal y la progresiva mutualización de la deuda, para concluir en lo que a su juicio no puede ser otra cosa que una unión política en forma de federación.

RESCATE
García-Margallo argumentó que ni la ayuda a los bancos españoles ni la hipotética a las finanzas públicas sería un rescate, puesto que los rescates ayudan a quien tiene cerrados los mercados y no es el caso de España. Sobre la posibilidad de que el Gobierno lo pida o no, se limitó a repetir la versión oficial de que, si proporcionara condiciones favorables en el tipo de interés de la financiación, no dudaría en hacerlo.

Sobre la situación económica nacional, el ministro reconoció que “estamos en horas tenebrosas”, pero aseguró que quien mejor lo sabe y quien más lo sufre es el Gobierno.

No obstante, defendió que hay “señales alentadoras de que el cambio se está produciendo”, como que se ha invertido la tendencia y el sector privado ya no destruye empleo y que han aumentado el número de autónomos y las exportaciones. “Hemos recuperado la mitad de la competitividad que se perdió en años anteriores”, consignó.

Preguntado por la posibilidad de que el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, compatibilizara su cargo con un hipotético puesto que se le asignara en la dirección del Ecofin, su compañero de gabinete le elogió y lamentó que, “obviamente”, si fuera nombrado tendría que abandonar el Gobierno.

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