Miguel Ángel Revilla en el Foro de la Nueva Economía

El presidente de Cantabria apuesta por afrontar la crisis construyendo viviendas baratas

Con el patrocinio de The Wall Street Journal Europe y OHL.

MADRID, 20 de febrero. El presidente del Gobierno de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, apostó hoy por afrontar la crisis en el sector de la vivienda en España mediante la construcción de viviendas baratas y la intervención del Estado y de los empresarios, a quienes trasladó que "no sólo se puede ganar dinero vendiendo viviendas muy caras". Revilla hizo estas consideraciones durante su intervención esta tarde en Madrid en el Foro de la Nueva Economía, organizado por Nueva Economía Fórum, donde defendió la necesidad de modificar la Ley del Suelo, que, a su juicio, ha fracasado hasta el momento en su objetivo de reducir la carestía del suelo y su "enorme repercusión" sobre el precio de las viviendas.

El titular del Ejecutivo cántabro señaló que, junto a la inversión en infraestructuras y la apuesta por la vivienda protegida, ha llegado el momento de afrontar la desaceleración económica con políticas sociales, inyectando dinero a las familias, pues, a su juicio, "uno de los factores clave para salir de la crisis pasa por revitalizar la capacidad de demanda de los ciudadanos".

"Es decir, tener más recursos, vía inyección de subvenciones, o bien reduciendo los impuestos", explicó Revilla durante su discurso, de marcado carácter económico.

Reiteró la idoneidad de afrontar la actual situación económica desde una política "decidida" de gasto público en infraestructuras, "posible en este momento gracias al saneamiento de las cuentas", y la "reconsideración" de los límites de crecimiento del déficit público.

Revilla se mostró optimista ante la situación económica por venir, y así auguró que la economía española "puede repuntar a mediados del año que viene". Advirtió de que en época de elecciones, ante una crisis, "hay tendencia por parte de los partidos a exagerar; los que gobiernan tienden a minimizarla y los que están en la oposición, a exagerarla".

En este contexto, subrayó que la economía española actualmente presenta condiciones "positivas" para paliar la desaceleración: "Tenemos unas finanzas públicas muy saneadas, con un superávit envidiable, del 2% del PIB, y un endeudamiento muy razonable", que, opinó, es "la envidia de los países del entorno".

La solución a los problemas previstos están, destacó, en el "manual de instrucciones del gran economista Keynes: una política anticíclica de gasto público", esto es, "inversión en infraestructuras". "Ya se puso en práctica después del crack del 29", concluyó.

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