Borrell justifica en el Foro de la Nueva Economía el rechazo de Rocco Buttiglione como Comisario.

"Con el rechazo a la primera Comisión Barroso, el Parlamento ha alcanzado su mayoría de edad democrática"

Expuso, así mismo, su enfoque sobre la posible entrada de Turquía a la UE

MADRID, 13 de diciembre. Josep Borrell defendió también durante su discurso el desarrollo reciente del Parlamento Europeo que él mismo preside, el cual, afirmó, ha alcanzado su "mayoría de edad democrática" con su rechazo a la primera Comisión del presidente José Manuel Barroso, debido a la presencia del candidato italiano a comisario Rocco Buttiglione, quien ha mostrado reiteradamente su desprecio por la homosexualidad en nombre de un catolicismo radical.

Con su rechazo a la Comisión, la Eurocámara "ha hecho uso de los poderes que los tratados le conceden, y eso no debería ser ningún elemento de sorpresa ni de escándalo", explicó. "Siempre dije que decir 'no' a la Comisión Barroso no podía ser interpretado como una crisis, sino como el juego normal de las instituciones y las reglas democráticas", añadió.

 "Qué clase de examen sería aquél que siempre tuviese garantía de aprobar el examinando, qué clase de poder sería aquél que se concede a condición de que nunca se use", se preguntó. "Algunos presidentes de Gobierno europeos han llegado a verbalizar: 'yo no quiero un Parlamento que pueda retrasar una Comisión'. Usted no lo querrá, pero lo ha firmado en varios tratados sucesivos, y el último ha sido el proyecto de Constitución que firmamos en Roma a principios de noviembre", explicó Borrell.

El resultado de ello es que la nueva Comisión "es mucho más fuerte de lo que hubiera sido una Comisión aprobada por un mínimo de votos que hubieran provenido en buena parte de la extrema derecha; eso sí que hubiera sido una crisis", advirtió el presidente de la Eurocámara. "Afortunadamente eso no pasó y pasó lo que creo que ha servido para que tengamos un Parlamento Europeo más creíble y una Comisión más fuerte", añadió.

Borrell rechazó las acusaciones procedentes de ciertos sectores según los cuales la actitud del Parlamento Europeo hacia Buttiglione formaba parte de algún tipo de cruzada contra el catolicismo. ¿"Qué hubiera pasado en el pasado si el señor (Recep Tayyip) Erdogan, el primer ministro turco, se hubiera plantado en Bruselas y hubiera dicho exactamente lo mismo que dijo Buttiglione? ¿Creen que eso hubiera aumentado las oportunidades de Turquía para ser admitido como miembro de la Unión Europea?", preguntó Borrell ante los asistentes.

A su juicio, la Eurocámara se trata de "una institución relativamente desconocida, a pesar de que produce más de la mitad de las leyes que vinculan a los europeos con su Estado de derecho". "Es una institución compleja que tiene casi 750 diputados, con un presupuesto cercano a las 250.000 millones de las antiguas pesetas, que trabaja en 20 lenguas que todavía no son suficientes para recoger toda la diversidad lingüística del continente", añadió.

·TURQUIA

 

Borrell expresó también su apoyo al inicio de negociaciones con Turquía con vistas a su posible entrada en la UE. "Hay tantas razones para estar en contra como para pensar que su alguna ventaja traerá su entrada", afirmó. Ese país "no es exactamente Europa, pero es verdad que hay fuerzas que buscan el cambio" que podrían verse "frustradas" si se decidiese no entablar negociaciones.

En todo caso, admitió que Turquía aún debe hacer cambios importantes hacia la democracia. "Que a nadie en Turquía se le ocurra decir la palabra Kurdistán, debe decir 'el sureste del país", advirtió. Ese "tabú" es "incompatible con las prácticas democráticas", señaló.

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